Aug 192016
 

Presidente de la PUCPR urge a formar al hombre y a conquistar la libertad interior.
Mensaje de Inicio de Curso 2016-2017

A solo dos años de cumplir setenta años de jornada en Puerto Rico, y ante los retos que surgieron en los finales de la década de los 40,  la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico  siembra esperanzas en el país.  En su mensaje de incio de curso 2016 – 2017, el presidente, Dr. Jorge Iván Vélez Arocho hace referencia a esos desafíos y explica cómo la Universidad se levantó en épocas de plena miseria.

Hoy Puerto Rico enfrenta grandes retos, y es la PUCPR la que, según Vélez Arocho, “vuelve a ser un faro de esperanza en estas aguas embravecidas que amenazan con zozobrar nuestra barca”.  A su juicio  “La propuesta universitaria de La Católica está anclada en estos dos principios: la conquista de la libertad interior y espiritual y la formación de los ciudadanos”.

 Mensaje del Presidente:

Dentro de dos años nuestra Universidad cumplirá setenta años del inicio de una jornada para sembrar esperanza en Puerto Rico. Hombres y mujeres unieron su inteligencia y voluntad para galvanizar una Universidad que le sirviera bien a Puerto Rico y decidieron ponerla bajo el amparo de la Santísima Virgen María, Madre de Dios. No eran tiempos de pobreza… eran tiempos de miseria. Muchos puertorriqueños no tenían casa propia, ni había electricidad en ellas, ni agua potable, muchos de nuestros ciudadanos no sabían leer ni escribir y habíamos comenzado el camino al gobierno propio y a desarrollar un gobierno democrático.

" Ante los formidables retos sociales, económicos y políticos se establece La Católica para sembrar esperanza ante el desánimo, la duda y la incertidumbre" , Dr. Jorge Iván Vélez Arocho.

” Ante los formidables retos sociales, económicos y políticos se establece La Católica para sembrar esperanza ante el desánimo, la duda y la incertidumbre” , Dr. Jorge Iván Vélez Arocho.

Eran los tiempo cuando un poeta de la época describía nuestra realidad de la siguiente manera “de los hombres que sudaron y lloraron y rabiaron para sazonar mi café”; del “sueño que duerme en los pechos estrujados por la tisis (¡un poco de aire, un poco de sol!)”; del “sueño que sueñan los estómagos estrangulados por el hambre (¡un pedazo de pan, un pedazo de pan blanco!)”; de “sueño de los pies descalzos (¡menos piedras en el camino, Señor, menos botellas rotas!)”; del “sueño de las nucas horizontales (¡techumbre, hojas, yaguas: el sol es horrible!)”; del “sueño de las manos callosas(¡musgo…olán limpio…cosas suaves, blandas, cariñosas…!)”; y del “sueño de los corazones pisoteados”. En esa coyuntura, en el 1948,  se estableció la Universidad de Santa María.

Desde sus inicios La Católica fue un faro de esperanza, como respuesta de la Iglesia Católica de Puerto Rico,  ante la necesidad de formar ciudadanos que enfrentaran y transformaran la situación de miseria en que vivíamos. Los Fundadores sabían que  la educación de los ciudadanos era fundamental para lograr el desarrollo y el progreso económico al que todos aspiraban. Y ¿qué tipo de ciudadano se formaría en La Católica?  Recordemos al teólogo Jaques Maritain “La tarea de la educación no consiste, evidentemente, en esta abstracción platónica que es el hombre en sí mismo, sino en formar a un niño determinado, que pertenece a una nación, a un medio social y a un momento histórico dados”. En el corazón de los Fundadores estaba formar personas de Puerto Rico dentro del medio social de miseria en el cual vivía Puerto Rico y en el momento histórico de 1948.  El mundo había salido de la II Guerra Mundial y se vivian los estragos de la guerra. Ante los formidables retos sociales, económicos y políticos se estableció La Católica para sembrar esperanza ante el desánimo, la duda y la incertidumbre.

Hoy nos enfrentamos a formidables retos, tan grandes como los que vivimos cuando se fundó la Universidad.  Retos económicos, políticos, sociales y de dignidad individual y colectiva.  De nuevo,  la hoy Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico,  será un faro de esperanza en estas aguas embravecidas que amenazan con zozobrar nuestra barca. Y de nuevo recordamos a Maritain “Sin embargo, a fin de realizar plenamente su objetivo… para formar un buen ciudadano y un hombre civilizado, lo que importa ante todo es el centro interior, la fuente viva de la conciencia personal, de donde nacen, a la vez, el idealismo y la generosidad, el sentido de la ley y el sentido de la amistad, el respeto a los demás y una independencia firmemente arraigada frente a la opinión común”.  Es importante recordar que el 15 de agosto de 1972, la Congregación para la Educación Católica expidió el decreto de reconocimiento de la catolicidad de nuestra Universidad “…a fin de que la Universidad se distinga como escuela y guía de todo el esfuerzo realizado para difundir los estudios superiores a la luz del Evangelio, y como sede en la cual se concilien los trabajos de las artes y la cultura,  y se comparen los resultados de una sólida investigación científica con los argumentos suministrados por las auténticas fuentes de la revelación cristiana bajo la dirección del Magisterio Eclesiástico”.

Dos objetivos aspiramos lograr “El primer objetivo de la educación es la conquista de la libertad interior y espiritual que la persona individual debe alcanzar o, en otros términos, la liberación obtenida a través del conocimiento y la sabiduría, la buena voluntad y el amor”. Y esta libertad está anclada en la Palabra de Dios. El segundo objetivo “La educación del hombre debe preocuparse del grupo social y preparar al joven para desempeñar en él su papel. Formar al hombre para llevar una vida normal, útil y abnegada en la comunidad es un fin esencial de la educación”.  Mons. Tulio Botero, arzobispo de Medellín en 1995, quien participó en el Concilio Vaticano II y fue uno de los que firmó el pacto de las Catacumbas de Domitila en Roma, escribió en su Testamento Espiritual ” El porvenir será de quienes tengan el mejor hogar y la mejor escuela cristiana”.  Nosotros, en la Pontificia Universidad Católica de PUerto Rico haremos nuestra aportación a este mejor porvenir.

La propuesta universitaria de La Católica está anclada en estos dos principios: la “conquista de la libertad interior y espiritual” y la formación de los ciudadanos para que lleven “una vida normal, útil y abnegada en la comunidad”. Ciudadanos que desde la libertad y la formación se enfrenten a los formidables desafíos que individual y colectivamente viviremos.  Hoy, en esta Misa de Inicio de Curso, como facultad, reafirmaremos personal y colectivamente nuestro compromiso con nuestra identidad Católica y con nuestra misión.

Espera el mensaje en vídeo pronto.

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Mar 142014
 

Homilía de SER Mons. Félix Lázaro Martínez.

Vídeo producido por Católica Televisión.

 

MIÉRCOLES DE CENIZA

 

Quiero comenzar esta homilía de este Miércoles de Ceniza con unas palabras que el Papa  Francisco pronunció ayer martes, 4 de marzo, en la misa que celebró como es habitual, en la  Casa Santa Marta. El Papa afirmó entre otras cosas que: “La cruz está siempre en el camino  del cristiano”. Al parecer el Papa centró su homilía en la persecución a los cristianos y  advirtió que “hoy hay más mártires que en la primera época de la Iglesia”. Por tanto, prosiguió  diciendo, “la vida cristiana no es una ventaja comercial, no es hacer carrera: es sencillamente  seguir a Jesús. “También dijo “porque el mundo no tolera la divinidad de Cristo. Ni tolera el anuncio del Evangelio”. “Os digo que hoy hay más mártires que en los primeros tiempos de la Iglesia”.

Hoy ser cristiano, definitivamente, no es fácil, lo acabamos de escuchar de la boca del Papa  Francisco: “no es una ventaja comercial, no es hacer carrera. Ser cristiano es seguir a Jesús”.

Es dentro de este marco que hoy, Miércoles de Ceniza, damos comienzo a una temporada  significativa en el calendario de la Iglesia: la Cuaresma, un largo período de cuarenta días, de  ahí el nombre de Cuaresma, cuarenta días de preparación para la fiesta más importante del ario: la Pascua, la Resurrección de Jesús.

Un tiempo que la Iglesia quiere que dediquemos a ponernos en forma.  La Cuaresma nos invita ponernos en forma espiritual para fortalecer las áreas débiles o fuera  de forma, espiritualmente, hablando.

Iniciamos una carrera, cuyo punto de partida es el reconocimiento de nuestra condición  humana creatural, que hemos sido creados por Dios, que somos criaturas suyas. Y también, de  nuestra condición pecadora, que hemos pecado, que somos pecadores. Por eso nos ponemos  la ceniza sobre nuestras cabezas: “Acuérdate que eres polvo, y al polvo has de volver”,  acuérdate que eres criatura, que has sido creado, que perteneces a tu Creador. Acuérdate que  hemos sino redimidos y comprados con la sangre de Cristo que entregó su vida por nosotros  pecadores. Este es el punto de partida.

El punto de llegada es la Pascua, la victoria de Cristo sobre el pecado y sobre la muerte,  prenda de nuestra liberación. Lo diré en otras palabras, es una carrera, desde nuestro hombre  viejo, el hombre de pecado, al hombre nuevo, según la gracia. Es una carrera desde la  oscuridad a la luz, desde la muerte a la vida, desde el egoísmo al amor. “La cuaresma es el  tiempo privilegiado de la peregrinación interior hacia Aquél que es la fuente de la  misericordia”, dijo el Papa Benedicto XVI en su primer mensaje cuaresmal, el mensaje para la  cuaresma de 2006.

 

Una carrera, un camino que recorrer, una peregrinación interior, que nos va transformando  espiritualmente, internamente, por dentro y desde dentro, transformando nuestra manera de pensar, querer y sentir mundana, a la manera de pensar, querer y sentir de Cristo. El Papa lo  ha dicho muy bien. Los cristianos deben tener los mismos sentimientos de Cristo. Y de esto es  que se trata, de que día a día, semana tras semana, al final de la cuaresma haya ocurrido un cambio interior en cada uno de nosotros, una metanoia, un cambio de mentalidad, que eso  significa metanoia, una nueva manera de ver las cosas, una auténtica conversión.  San Pablo se lo decía a los romanos, (Rom. 12, 1-2) cuando les escribía: “Ahora, hermanos,  os invito por la misericordia de Dios a que os entreguéis vosotros mismos como sacrificio vivo y santo que agrada a Dios: ése es nuestro culto espiritual. No sigáis la corriente del  mundo en que vivimos, más bien transformaos por la nueva mentalidad. Así sabréis ver cuál  es la voluntad de Dios, lo que es bueno, lo que le agrada, lo que es perfecto”.

Nos tenemos que convertir, pero es a Cristo a quien tenemos que convertirnos. “El ayuno y la  limosna, que, junto con la oración, la Iglesia propone de modo especial en el período de  Cuaresma, son una ayuda propicia para conformarnos con la “mirada” misericordiosa de  Jesús.

Tener los mismos sentimientos de Jesús, conformar nuestra manera de mirar y ver, a la  mirada y manera de ver de Jesús, es el objetivo que debe proponerse todo cristiano dispuesto  a adentrarse en esa peregrinación interior de la que habla el Papa.

Cómo contrastan nuestros egoísmos y maneras humanas y mundanas de ver las cosas, con la  mirada limpia y transparente de Jesús. Cómo contrastan nuestros odios y rencores, nuestros apegos y codicias, con la mirada misericordiosa y llena de ternura de Jesús.

Por eso la Iglesia y la liturgia, de manera casi machacona, repetirán la necesidad de recurrir a  la oración, al ayuno y a la limosna, como formas de vencer las dificultades y superar los  obstáculos. Puedo decirles, me atrevo a decirles, que a pesar de encontrarnos en la era  espacial, y en el mundo de las técnicas más avanzadas y sofisticadas, nada hay que pueda  sustituir la oración, el ayuno y la limosna, propuestos por Jesús. En una ocasión en que los discípulos de Jesús no pudieron echar un demonio de un hombre, Jesús les contestó que esos casos sólo se vencían con ayuno y oración. Y hasta donde me consta, la práctica del evangelio no ha cambiado, ni cambiará.

Oración, ayuno. Más ayuno y más oración es la insistencia de la Iglesia durante la cuaresma,  para vivirla pía, sobria y santamente.

Pero ¿de qué ayuno estamos hablando?. Escuchemos los sabios señalamientos del profeta Isaías: “¿Para qué ayunar, Si no hacéis caso? Mirad: el día de ayuno buscáis vuestro interés y apremiáis a vuestros servidores, mirad: ayunáis entre riñas y disputas, dando puñetazos sin piedad… ¿Es ése el ayuno que el Señor desea, para el día en que el hombre se mortifica?, mover la cabeza como un junco, acostarse sobre saco y ceniza, ¿a eso lo llamáis ayuno, día agradable al Señor?”

“El ayuno que yo quiero es éste: Abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos, partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que ves desnudo, y no cerrarte a tu propia carne”. (Is. 58)

Está claro que el verdadero ayuno consiste en practicar la justicia, y más en particular, con los pobres y desvalidos. Para eso hay que revestirse por dentro de la justicia y hacer saltar los cerrojos de los cepos. “Cuando destierres de ti la opresión, el gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillar tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía”, concluye el profeta.  Otro tanto podrías decir de la oración; de la oración humilde y confiada, dirigida al Señor, de quien proviene todo don. No estará de más que en este tiempo de cuaresma el cristiano intensifique sus momentos y ratos de oración, seguro de recibir luz y fuerza de lo alto.

“Ha llegado el momento de reafirmar la importancia de la oración ante el activismo y el secularismo de muchos cristianos comprometidos en el servicio caritativo. Obviamente, el cristiano que reza no pretende cambiar los planes de Dios o corregir lo que Dios ha previsto. Busca más bien el encuentro con el Padre de Jesucristo, pidiendo que esté presente, con el consuelo de su Espíritu, en él y en su trabajo”, nos recuerda el Papa Benedicto XVI.

Y no puede faltar en esta cuaresma el ejercicio generoso de la limosna, de la caridad.

Escuchemos una vez más al Papa; “Según el modelo de la parábola del buen samaritano, la caridad cristiana es ante todo y simplemente la respuesta a una necesidad inmediata en una determinada situación: los hambrientos han de ser saciados, los desnudos vestidos, los enfermos atendidos, los prisioneros visitados…

Me atrevo a sugerir, entre otras obras de caridad, como ejercicio particular de esta Cuaresma, contribuir a la colecta diocesana que se realizará el Segundo Domingo de Cuaresma en todas las Iglesias de la diócesis, para ayudar particularmente a tres Obras: al Albergue de la Providencia, a Casa Cristo Pobre y al Asilo de las Hermanas Misioneras de la Caridad de Teresa de Calcuta.

Mis queridos hermanos, dispongámonos a emprender el camino, la carrera, la peregrinación   interior a través de la Cuaresma, que nos conduce hasta la Pascua, a la gozosa resurrección de

Cristo, prenda de nuestra salvación y liberación.

 

†Félix Lázaro Martínez, Sch. P.

Obispo de Ponce

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Oct 312013
 

Tienes hasta el 7 de noviembre para solicitar

Bajo el programa de internados U-Work,  la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, en conjunto con Santander Universidades, división de Banco Santander, ofrecen  a los estudiantes que estén próximos a graduarse  su primera experiencia de trabajo. El  Programa de Internado U-Work  ya se encuentra reclutando candidatos para su segunda edición y los participantes podrán obtener una beca de hasta  $2,500.00.  Los estudiantes interesados en participar en U-Work deben estar en su penúltimo o último año de carrera, deben cumplir con las normas de progreso académico de la Universidad y tener un promedio de 3.00 o más de GPA. La fecha límite para solicitar es el 7  de noviembre de 2013.

Para información adicional sobre U-Work pueden comunicarse  con la Oficina de Internados, Pasantías y Empleos al teléfono 787-841-2000 ext. 1420 o por correo electrónico a  earroyo@pucpr.edu

 

Conoce más sobre U-Work y Universia


Universia PR

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Jun 282013
 

 SER Monseñor Roberto González Nieves insiste en que esta decisión debilita al matrimonio y a la familia.

“No podemos enseñar a las futuras generaciones que es igual prepararse para desplegar un proyecto de familia asumiendo el compromiso de una relación estable entre varón y mujer, que convivir con una persona del mismo sexo.”

Expresiones del Presidente de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña, Roberto Octavio González Nieves, O.F.M. ante la determinación del Tribunal Supremo Federal en cuanto a la Ley Federal en defensa del matrimonio y la propuesta 8 del estado de California.

1. La decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos de declarar inconstitucionales ciertos artículos de la Ley Federal Sobre Defensa del  Matrimonio” (DOMA) inflige una nueva herida a la institución del matrimonio y la familia. Antes de la decisión de hoy del Tribunal sobre esta ley, si un estado legislaba en favor del “matrimonio homosexual”, el gobierno federal no estaba obligado a reconocer tal matrimonio pues solo reconocería como válido el matrimonio hombre-mujer.

2. De igual manera, es desconcertante la determinación de dicho Tribunal de no hacer valer y respetar la voluntad del electorado de California que votó en 2008 en favor de una enmienda constitucional para asegurar que en California el matrimonio sería solo entre una mujer y un hombre. Por el contrario, el tribunal optó por no ver el caso en sus méritos y, con ello, anuló prácticamente la voluntad del pueblo de California. Lo que sucedió en California fue que el Tribunal no les reconoció a los ciudadanos el derecho a presentar esa apelación. En ningún momento, el Tribunal Supremo Federal se expresó sobre la enmienda aprobada por el pueblo de California.

3. Estas determinaciones causan profunda tristeza ya que son decisiones  que debilitan las instituciones del matrimonio y de la familia, en lugar de fortalecerlas. El Estado tiene el deber primordial de proteger a la institución de la familia fundamentada en el matrimonio entre una mujer y un hombre, es decir, el matrimonio natural y tradicional, porque el futuro de la humanidad pasa a través de esta institución social.

4. Como muy bien expresara el entonces Cardenal Bergoglio y ahora, Papa Francisco: “No es lo mismo el matrimonio (conformado por varón y mujer) que la unión de dos personas del mismo sexo.

Distinguir no es discriminar sino respetar; diferenciar para discernir es valorar con propiedad, no discriminar. En un tiempo en que ponemos énfasis en la riqueza del pluralismo y la diversidad cultural y social, resulta una contradicción minimizar las diferencias humanas fundamentales. No es lo mismo un padre que una madre. No podemos enseñar a las futuras generaciones que es igual prepararse para desplegar un proyecto de familia asumiendo el compromiso de una relación estable entre varón y mujer, que convivir con una persona del mismo sexo.”

(Carta del cardenal Jorge Mario Bergog/io SJ, arzobispo de Buenos Aires al Dr. Justo Carabajales, 5 de julio de 2010). Continue reading »

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Apr 122013
 

Obispo de Arecibo cuestiona proyecto de no-discrimen por orientación sexual.

El Obispo de Arecibo, S.E.R. Monseñor Daniel Fernández Torres envió hoy, 12 de abril de 2013, al Capitolio su ponencia sobre el proyecto de no-discrimen por “orientación sexual” en el empleo (PS 238) y el de enmienda a la Ley 54 para incluir a las parejas del mismo sexo y las relaciones adúlteras (PC 488).

Ciertamente la violencia dentro de ese tipo de relación-homosexual o adulterina- y entre cualquier ser humano debe ser atendida por el Estado y penalizada, pero el vehículo correcto no es la Ley 54", dijo el religioso.

Ciertamente la violencia dentro de ese tipo de relación-homosexual o adulterina- y entre cualquier ser humano debe ser atendida por el Estado y penalizada, pero el vehículo correcto no es la Ley 54″, dijo el Obispo Fernandez.

La declaración la leyó el delegado del Obispo, el Padre Víctor Rojas, durante las vistas públicas que se celebraron en las comisiones de lo jurídico de ambos cuerpos legislativos.Sobre el proyecto evaluado en el Senado, el Obispo puntualizó que “no podemos limitarnos a las instituciones de la Iglesia o directamente relacionadas con ella. Todo católico es también la Iglesia. No es sólo que a la parroquia no se le aplique esta ley, sino que a nuestros feligreses en sus casas o propiedades no se les prohíba vivir de acuerdo con sus creencias”.

En esa línea destacó que, de aprobarse la ley propuesta, “sería multada una persona que ponga en alquiler el segundo piso de su casa y se niegue a alquilarlo a un grupo de personas que exhiban prácticas sexuales que directamente contradigan sus creencias. Asimismo, podría ser multada una persona que alquile uno de sus cuartos como hospedaje para poder completar el pago de la renta, pero se niegue a recibir en su hogar a un grupo de personas que manifiesten una orientación sexual contraria a sus valores”.

“Por otro lado, las propuestas enmiendas a la Ley Número 100 del 30 de junio de 1959, serían también de aplicación a las madres y padres de familia que decidan contratar una empleada(o) de limpieza en el hogar o a una niñera para el cuido de sus hijos. Esto, debido a que el Artículo 6 de la Ley Número 100 establece que ‘Patrono’ ‘incluye a toda persona natural o jurídica que emplee obreros, trabajadores o empleados’”, prosiguió.  Al respecto, destacó que las multas, en estos casos, ascienden hasta 90 días de cárcel.

En esa línea, objetó también que la enmienda propuesta a la Carta de Derecho del Joven en el proyecto de ley pueda llevar al Sistema de Justicia a perseguir a los padres que deseen llevar a su hijo de 13 años a terapia sicológica, luego de manifestar confusiones sobre su sexualidad.  Además, mencionó que lo que se pretende enmendar en la ley del Departamento de Educación de Puerto Rico podría entrar en contraste con el derecho de los padres a ser los primeros educadores de los hijos.  Esto al abrir las puertas a que un maestro transexual pueda venir vestido de mujer al salón de clases.

Además, advirtió que la aprobación de este tipo de legislación en Massachusetts sirvió como fundamento para que el Tribunal Supremo Estatal ordenara establecer el ‘matrimonio’ entre personas del mismo sexo.

Lee el artículo completo en “Continue reading”

Lee las ponencias: Ponencia_Camara_Obispo_Arecibo
Ponencia_Senado_Obispo_Arecibo

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Mar 202013
 

Declaración de los presidentes de las instituciones católicas de educación superior en contra de la Pena de Muerte.

El presidente de la PUCPR, Dr. Jorge I. Vélez Arocho se manifestó a favor de la vida.

El presidente de la PUCPR, Dr. Jorge I. Vélez Arocho se manifestó a favor de la vida.

Como presidentes de las universidades católicas de Puerto Rico reafirmamos nuestro compromiso con la Doctrina Social de la Iglesia en torno de la pena de muerte. Las enseñanzas del Papa Juan Pablo II y del Magisterio de la Iglesia Católica nos indican que la pena de muerte es innecesaria e injustificada y viola la dignidad humana.

En la encíclica El Evangelio de la Vida (Evangelium vitae), el Papa Juan Pablo II nos recuerda que la dignidad de la vida no puede ser nunca quitada, tampoco a los que han hecho un gran mal cuando nos escribe (9):

Pero Dios, siempre misericordioso incluso cuando castiga, « puso una señal a Caín para que nadie que le encontrase le atacara » (Gn 4, 15). Le da, por tanto, una señal de reconocimiento, que tiene como objetivo no condenarlo a la execración de los demás hombres, sino protegerlo y defenderlo frente a quienes querrán matarlo para vengar así la muerte de Abel. Ni siquiera el homicida pierde su dignidad personal y Dios mismo se hace su garante. Es justamente aquí donde se manifiesta el misterio paradójico de la justicia misericordiosa de Dios, como escribió San Ambrosio: « Porque se había cometido un fratricidio, esto es, el más grande de los crímenes, en el momento mismo en que se introdujo el pecado, se debió desplegar la ley de la misericordia divina; ya que, si el castigo hubiera golpeado inmediatamente al culpable, no sucedería que los hombres, al castigar, usen cierta tolerancia o suavidad, sino que entregarían inmediatamente al castigo a los culpables. (…) Dios expulsó a Caín de su presencia y, renegado por sus padres, lo desterró como al exilio de una habitación separada, por el hecho de que había pasado de la humana benignidad a la ferocidad bestial. Sin embargo, Dios no quiso castigar al homicida con el homicidio, ya que quiere el arrepentimiento del pecador y no su muerte ».13

No podemos fomentar una cultura de la muerte que desvaloriza la vida. La violencia de la pena de muerte genera más violencia y nos degrada a todas y a todos cuando es autorizada por el Estado a nuestro nombre. Existen alternativas para reprimir eficazmente el crimen y proteger la sociedad sin que ello implique privar de la vida a un ser humano y de la posibilidad de que se redima (27). La implantación de la pena de muerte trae implícita la posibilidad de error humano y judicial y constituye una pena inhumana, irreparable e irreversible. Además, en ocasiones, la pena de muerte ha sido aplicada de manera selectiva y discriminatoria contra minorías raciales, étnicas y disidentes políticos y religiosos.

Como cristianas y cristianos estamos obligados en conciencia a luchar por la abolición de la pena de muerte en todo el mundo.
Dr. Jorge Iván Vélez Arocho
Presidente
Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico

Dra. Lillian Negrón
Presidenta
Universidad Central de Bayamón

Dr. José Jaime Rivera
Presidente
Universidad del Sagrado Corazón

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