Huellas del Futuro

Real el tráfico humano en Puerto Rico

Falta de valores como raíz de la trata humana

La trata humana o tráfico de humanos es un tema que se asocia a películas de ficción o a una situación que ocurra en países lejanos.  Pero, ¿es posible que suceda en Puerto Rico?   La respuesta es que sí es una realidad que se vive en la Isla.  Ante este escenario el Colegio de Educación presentó el 27 de marzo el diálogo interdisciplinario Trata humana realidad ignorada en Puerto Rico: perspectivas e implicaciones socioculturales, educativas y ético-cristianas.

El Dr. Cesar Rey, exsecretario del Departamento de Educación y catedrático de la Universidad de Puerto Rico fue uno de los ponentes en el evento.    “La realidad es que en el Siglo 21 hay 45 millones de personas esclavos en un universo en el que la esclavitud no es legal.  En Puerto Rico la trata humana va desde la pornografía infantil hasta los puntos de droga.  En los hogares sustitutos hemos encontrado todo tipo de explotación.  En Puerto Rico, la pobreza de los niños está entre un 58 a 62%. Esto pone en precario la situación de los menores de 18 años. El tema es cómo esa vulnerabilidad acelera la explotación humana en menores.   Esa vulnerabilidad se ve en hechos como el saber que el 100% de los más de 200 jóvenes que hemos entrevistado son desertores escolares de séptimo, octavo y noveno grado.  Estos hechos hablan de la vulnerabilidad de la juventud y sobre todo de los valores de nuestra sociedad en la que se debate una reconstrucción social” sostuvo el educador.

Por su parte el Dr. Gerardo Cabán, catedrático asociado de la PUCPR expresó “Se desconoce  mucho el aspecto ético-cristiano dentro de lo que implica la trata humana. La teología amplía más el horizonte de hasta dónde llega la trata. Específicamente en la concepción y el nacimiento de los hijos y  en el aborto.  Desde que dos células se unen hay vida y eso es algo que la teología y la Iglesia defiende. Nosotros establecemos trata humana desde que se hace fértil el huevo con el espermatozoide. Lamentablemente la gente desconoce de estos aspectos éticos”.

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