Un oasis agroecológico en el corazón de San Sebastián

Estudiantes de Empresas se adentran en la Experiencia de Rancho Orgánico Feliz

En las verdes montañas de San Sebastián, existe un rincón donde el tiempo parece detenerse para rendir tributo a la tierra: el Rancho Orgánico Feliz. Esta finca no es solo un terreno de cultivo, es un manifiesto vivo de lo que significa la agricultura consciente, el movimiento “Slow Food” y la pasión por la sostenibilidad en Puerto Rico.

Esta fue parte de la experiencia que estudiantes del Colegio de Administración de Empresas, junto a sus profesoras Frances Santiago y María Asad vivieron en el recorrido agroecológico y empresarial ofrecido por la exalumna Charlotte Rivera, graduada del programa Empresarismo Turístico. Charlotte junto a su esposo, recibieron a los estudiantes de los programas de Turismo y Recursos Humanos, con la calidez de lo artesanal: pan de malanga acompañado de mantequilla de cúrcuma.

En esta visita, Charlotte ofreció una charla sobre la visión emprendedora necesaria para salir adelante a pesar de las vicisitudes que se presentan en la vida. “Donde otros ven escombros, el emprendedor ve una oportunidad, tiene una visión”, explicó Charlotte. Compartió los planes futuros que incluyen una cava, habitaciones para huéspedes y un restaurante “farm-to-table” como lo fue Mimosa Brunch, restaurante de la Pionera que sirvió por siete años en el pueblo de Aguada.

“La experiencia continuó con un recorrido en la finca a cargo de su esposo, Sebastián Sotomayor, donde explicó que la meta es convertir Rancho Orgánico Feliz en un bosque comestible a través de la siembra de más de 25 árboles frutales y más de 100 palmas de coco. El recorrido por la finca permitió ser testigos de un sistema agroforestal robusto, donde se cultiva sin el uso de pesticidas ni químicos sintéticos. Uno de los momentos más educativos del recorrido ocurrió bajo la sombra de los árboles de cacao. Allí, los estudiantes tuvieron la oportunidad única de probar la semilla fresca del cacao, entendiendo el origen de uno de los frutos más preciados del mundo. Sin embargo, el Rancho también funge como un santuario de biodiversidad, entre palmeras, matas de plátano, guineo y la presencia del Guasábara, un árbol endémico de Puerto Rico que se encuentra en peligro de extinción, sirvió como recordatorio de la importancia de proteger nuestra flora nativa”, detalló la Dra. Frances Santiago Hernández profesora del programa de Empresarismo Turístico de la PUCPR.

La visita al Rancho Orgánico Feliz dejó una huella profunda, especialmente en los jóvenes que lograron reconectar con sus raíces.  “Aprendí muchas cosas sobre la agricultura, no conocía sobre el árbol de Guasábara, y me sorprendió la diversidad de plantas comestibles junto a los consejos para preservar todo esto”, comentó Edrick Pérez, resaltando el valor educativo del espacio.

Por su parte, Alondra Echevarría subrayó la importancia social y ambiental de estas iniciativas.  “Todos debemos pasar por un recorrido como este, ya que nos permite aprender y apreciar la conservación de la naturaleza, de nuestra tierra y los beneficios que da a todos”.

En el caso de la presidenta de la Asociación de Estudiantes de Turismo, Yeimar Robles, manifestó lo agradable que fue toda la experiencia, desde la amabilidad de los anfitriones, la experiencia del recorrido, hasta la exquisita comida que Charlotte preparó para los estudiantes con alimentos cosechados allí mismo en la finca. Degustó su frescura en el paladar, “todos estuvieron muy complacidos, muy contenta que esta vez se unieron a nuestra aventura compañeros del programa de Recursos Humanos, al finalizar el recorrido los dueños nos dieron el espacio de expresar nuestras recomendaciones para seguir mejorando y eso demostró la confianza que nos brindaron a nosotros como estudiantes”.

“Rancho Orgánico Feliz es un modelo de resiliencia y visión, un espacio donde la agroecología y el emprendimiento se dan la mano para asegurar que la tierra puertorriqueña siga siendo fértil y diversa. “La finca es un claro ejemplo de la importancia de desarrollar turismo sostenible”, sentenció la Dra. Frances Santiago Hernández.

 

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