Se estrena documental de vídeo que recoge la trayectoria de excelencia educativa y fidelidad con la Iglesia como Pontificia.

El 25 de enero de 1991 fue un hito en la historia puertorriqueña cuando Puerto Rico recibió la noticia de que contaría con la única universidad honrada con el  título de Pontificia.  Título que le fuera otorgado por la Santa Sede.  Así, la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, con recintos en Mayagüez, Arecibo y Ponce hoy celebra 30 años de haber recibido esa distinción.  Los testimonios, las vivencias, los recuerdos y las anécdotas que iluminaron el histórico momento, cuando el entonces presidente P. Tosello Giangiacomo anunció la gran noticia, quedaron plasmados en el documental Pontificia: 30 años marcando la historia.

La pieza documental, producida por la Oficina de Prensa y Comunicaciones de la PUCPR se presentó el 19 de febrero de 2021 como un reconocimiento a la gesta institucional por haber mantenido una trayectoria de defensa de los valores que le valieron el título de Pontificia.  El documental recoge entrevistas de exalumnos, académicos y personal no docente, quienes comparten nostálgicos recuerdos de aquel acontecimiento.  Igualmente, en este trigésimo aniversario, expresaron lo que representa ser parte de un limitado grupo de universidades que ostenta ese título en el mundo.

“Eso de que tú digas Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico te llena de mucho orgullo.  Te llena porque, donde tú estás, tienen esa calidad de espiritualidad con un título de la Santa Sede” expresó  Migdalia Echevarría, auxiliar administrativa del Colegio de Artes y Humanidades, y quien estuvo presente cuando se dio la noticia.

Por su parte, el profesor retirado del Departamento de Estudios Hispánicos, el Dr. José Juan Báez Fumero sostuvo en el documental “Mi mejor recuerdo es de alegría y celebración en toda la comunidad y, a partir de ese momento, la constante preocupación  de la Universidad de atender lo que implica un reconocimiento como este”. 

La PUCPR recibió la visita del cardenal Pion Lagui, prefecto de la Congregación para la Educación Católica en 1991.

Ante este llamado, por casi medio siglo, la hoy Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico se ha mantenido firme en su compromiso con una formación académica de excelencia enmarcada en los valores del Evangelio.

Pontificia: 30 años marcando la historia incluye entrevistas con el obispo de la diócesis de Ponce y gran canciller de la PUCPR, P. obispo Rubén Antonio González Medina y con el presidente de la PUCPR, Dr. Jorge Iván Vélez Arocho.

El obispo González Medina afirmó “El título de Pontificia Universidad expresa la estrecha vinculación que existe entre nuestra Institución y la Santa Sede, además, manifiesta la comunión con la Iglesia universal.  No es un título honorífico que simplemente se añade a su identidad católica, sino más bien, acentúa su misión de iluminar al mundo desde la fe, en un diálogo profundo con la cultura, promoviendo la vida y la dignidad de la persona, cumpliendo así con la misión de enseñar que tiene la Iglesia.  Sí, la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico celebra 30 años formando líderes al servicio del evangelio.  Nuestra Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico está comprometida en la formación de líderes, de agentes capaces de transformar la realidad según las claves que nos presenta el Evangelio”.

Mientras, el presidente de la PUCPR, Dr. Jorge Iván Vélez Arocho explicó “Una Universidad Pontificia recibe este título como reconocimiento a su fidelidad al Magisterio de la Iglesia representado por el papa. Esta fidelidad se refleja en su identidad.  La Universidad del encuentro, de la pluralidad y del diálogo; la Universidad del Evangelio fecundo; la Universidad de la búsqueda del significado; la Universidad custodia de la dignidad humana y cultural; la Universidad humana animada por el espíritu de Cristo; la Universidad valiente; la Universidad del examen y evaluación, desde el punto de vista cristiano, de los valores y normas dominantes en la sociedad y en las culturas modernas, y de la responsabilidad de comunicar a la sociedad de hoy aquellos principios éticos y religiosos que dan pleno sentido a la vida; y la Universidad discípula misionera que presta una importante ayuda a la Iglesia en su misión evangelizadora. La difusión del Magisterio es un componente esencial de esta misión”. 

La comunidad universitaria coincide en que lo más importante de esta celebración es comprobar que ese compromiso de ofrecer una educación de excelencia dentro de una visión y misión evangelizadora se ha mantenido vivo y firme a través de todos estos años.  Así lo atestigua el país que ha comprobado cómo esta Universidad recibe a sus hijos y los forma íntegramente para que a su vez se conviertan en una esperanza viva para su país.

 

El decreto, original en latín y traducido al español por el historiador, Rev. Álvaro Huerga, lee como sigue:

“La Universidad Católica de Puerto Rico, cuya principal sede está situada en la ciudad de Ponce, ya desde el año 1948 se consagra a la educación de la juventud de uno y otro sexo en conformidad con los principios de la fe católica.

Dado que, con el correr de los años, comenzara a crecer y enriquecerse con nuevas Facultades y Cursos Académicos apropiados para completar los estudios, la Congregación para la Enseñanza Católica la erigió canónicamente mediante decreto fechado el día 15 de agosto del año del Señor de 1972, de suerte que desempeñara sus funciones de manera más firme en estrecha unión con la Sede Apostólica.

Ahora bien, la Conferencia Episcopal de Puerto Rico se dirigió a esta Congregación rogando con insistencia que la misma Universidad de Estudios fuera honrada con el título de Pontificia.

Esta Congregación, sumamente solícita de promover los estudios científicos para utilidad y desarrollo tanto de la Iglesia como de la comunidad civil, y sabiendo como es de todos conocido, el prestigioso nombre que la Universidad Católica de Puerto Rico justamente se ha granjeado entre la población católica, y esmeradamente revisados sus Estatutos según el Código de Derecho Canónico vigente, en conformidad con las costumbres y usos establecidos, la ha juzgado digna de ser honrada con el título de Pontificia.

Por tanto, esta misma Congregación para la Educación Católica exhaustivamente evaluados los datos requeridos, y accediendo generosamente a los ruegos de la Conferencia Episcopal de Puerto Rico, con licencia especialmente otorgada por el Sumo Pontífice Juan Pablo, por Divina Providencia, Papa II, el día 19 de este mes, distingue y honra, a la Universidad Católica de Puerto Rico con el título de

PONTIFICIA

 

reconociéndole y otorgándole los derechos, honores y deberes de los que gozan o puedan gozar las Universidades de Estudios que con este título han sido enriquecidas, sin que nada obste en contrario.

Dado en Roma, en el palacio de la misma Congregación, el día 25 del mes de enero de 1991

Pro-Prefecto † Pío LAGHI                                                           Secretario + JOSÉ SARAIVA MARTINS

 

Así lo expuso el Rev. P. Álvaro Huerga en los capítulos 5 y 6 de su Historia de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico publicada en 2014.  El decreto fue dado 43 años después de que La Católica hubiera convertido en realidad el sueño de varios visionarios comprometidos con las necesidades del país.

 

 

 

 

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