Pioneros destacándose por su compromiso con el servicio comunitario
La excepcional participación de estudiantes de La Católica en proyectos de labor comunitaria se hizo notar durante el semestre
Por: Génesis Ríos González
En nuestra comunidad universitaria vemos el gran compromiso que muestran nuestros estudiantes por el bienestar comunitario. En este semestre de primavera 2026, estuvimos recopilando esos proyectos comunitarios dentro y fuera de nuestro recinto, donde nuestros estudiantes se destacaron por sus aportaciones, yendo desde proyectos que involucran a nuestros niños hasta las personas de la tercera edad. Además de eso, veremos causas a favor del bienestar de los animales y el cuidado ambiental.
Entre estos proyectos de servicio comunitario comenzaremos con los que se encuentran en nuestra universidad, comenzando con Pastoral Universitaria PUCPR, donde la comunidad puede tomar una merienda y estudiar junto a sus compañeros en un espacio tranquilo. Ahí nuestros estudiantes estuvieron donando alimentos y bebidas. Igualmente, estuvieron aportando alimentos y bebidas al Comedor Pionero, una iniciativa que brinda meriendas y alimentos no perecederos a estudiantes que así lo necesiten, junto a un espacio acogedor y de acompañamiento, fomentando así en ambos servicios comunitarios valores como la empatía, solidaridad y compañerismo.
Además de aportar a estos proyectos de la comunidad, nuestros estudiantes tomaron iniciativas para fomentar el bienestar universitario. Esto lo vimos en actividades como recoger desperdicios sólidos, pintar paredes, hacer limpieza y mantenimiento en áreas verdes, brindar charlas sobre temas de interés para la comunidad, recoger donaciones de materiales para uso académico de estudiantes que no podían adquirirlos, planificar mesas educativas y entrega de opúsculos con asuntos muy variados. Los temas que se han tratado incluyen: estrategias de gestión en finanzas personales; cómo lidiar con el estrés y los estudios; la importancia del reciclaje; y, consejos de bienestar para animales ante el mal ambiente, entre otros.
Además, se prepararon carteles y se realizaron marchas preventivas sobre la violencia de género y marchas a favor de la salud mental, mostrando solidaridad e interés en estas causas sociales. Más allá del aula universitaria, se participó en otros proyectos, como el albergue de animales Salvando Vidas, donde nuestros estudiantes colaboraron mediante visitas con donaciones, la limpieza de las instalaciones, el baño y cuidado de los cachorros, la limpieza de jaulas y su participación en procesos de adopción y esterilización.
Uno de los estudiantes dijo: “Entendimos que ayudar no siempre tiene que ser algo grande; incluso un pequeño gesto puede hacer una gran diferencia”.
Continuamos con el servicio para población sin hogar Cristo Pobre, donde nuestros estudiantes contribuyeron con artículos de primera necesidad y comida. Uno de los participantes expresó su admiración hacia el personal que mantiene dicha labor y destacó su empatía. De igual forma, mencionamos a la organización Happy Kitchen, la cual se dedica a brindar alimentos y ayuda a personas necesitadas. También nuestros estudiantes entregaron artículos de primera necesidad junto a alimentos y dieron apoyo a la comunidad.
Similar a las anteriores entidades se encuentra la Coalición de Coaliciones Pro Personas sin Hogar en Ponce, donde los estudiantes recolectaron y entregaron cajas de agua, meriendas y otros productos. En esta misma línea, visitaron a la Asociación Benéfica de Ponce, donde brindaron acompañamiento a adultos mayores y les trajeron alegría, junto a artículos de higiene personal y limpieza.
Seguimos con el Hogar Portal de Amor en San Germán. Esta organización se dedica a albergar, cuidar, proteger y atender las necesidades esenciales de niños que han sido víctimas de maltrato y negligencia, y nuestros estudiantes se encargaron de entregar artículos de primera necesidad. Visitaron también la Casa Protegida Julia de Burgos. Dicha institución ofrece albergue y apoyo a mujeres sobrevivientes de violencia doméstica junto a sus hijos; ahí los estudiantes realizaron un bazar de ropa y artículos de higiene.
Haciendo un contraste con dichos proyectos comunitarios, nuestros estudiantes estuvieron aportando y ayudando a entidades enfocadas en el cuidado y aprendizaje de niños y jóvenes, como My Little College en Juana Díaz, el cual es un cuido de niños. Ahí contribuyeron al funcionamiento y organización del lugar. También visitaron Campo Montessori en Orocovis; previamente realizaron un recogido de materiales escolares y los donaron, aportando al desarrollo académico de estos.
Igualmente, pasaron por REDEA, la cual es una escuela para niños con discapacidad, y compartieron diversas dinámicas y juegos con niños de diversidad funcional. Seguido de esto, colaboraron en diferentes actividades y asistencia en juegos en el Instituto de Síndrome de Down. También compartieron en la Academia Cristo Rey con los alumnos, donde les contaron sus experiencias universitarias y asistieron a profesores y estudiantes con tareas y proyectos. De igual forma, visitaron a la Escuela Aurea Rivera e hicieron un día de juegos y refrigerios con los alumnos.
Similar a esto, nuestros estudiantes fueron a Family Christian Academy, donde ofrecieron tutorías a alumnos de primer y segundo grado y les ayudaron con sus tareas.
En cuanto a los servicios comunitarios de limpieza, los estudiantes fueron a la YMCA a realizar la limpieza del salón y para embellecer el lugar. En una línea similar, pero con énfasis en el cuidado ambiental, los estudiantes se dejaron sentir en La Guancha, en Ponce, y en la Playa Bizarreta, en Juana Díaz, haciendo limpieza de ambas playas para así proteger la flora y fauna y promover el turismo y desarrollo de negocios locales.
También se le dio énfasis al tema de flora y fauna y los estudiantes estuvieron visitando la Reserva Nacional de Investigación Estuarina de Bahía de Jobos, donde trabajaron en la siembra de manglares en Punta Pozuelo, en Guayama, bajo la supervisión del biólogo Conrado Calzada.
En los siguientes hogares de bienestar comunitario, nuestros estudiantes brindaron diferentes tipos de ayuda, tanto en acompañamiento, escucha y diálogo, como en actividades recreativas, juegos y actividades estéticas para las mujeres, además de la entrega de artículos de primera necesidad, meriendas y apoyo en labores de limpieza en las áreas exteriores de los hogares: en Ponce, el Hogar Ernestina Rodríguez; Hogar El Diamante; Hogar Querubines; Hogar El Manantial de Vida; Hogar Ebenezer; Hogar Años Dorados; en Coamo, Hogar Hacienda Lolin; en Camuy, Hogar de Ancianos; en Guayanilla, Hogar Refugio y Esperanza; y, en Mayagüez, Hogar Casa Linda.
Sin duda, nuestra comunidad se destaca por la solidaridad y empatía que muestran por estos desafíos sociales que aquejan a nuestra sociedad. Es de gran orgullo reconocer que, además de que los estudiantes aporten en labores comunitarias de nuestro recinto, busquen también alrededor de Puerto Rico esos espacios donde puedan aportar su ayuda y hacer cambios positivos hacia el futuro del país. Al aportar en hogares, escuelas, refugios e incluso en nuestro medio ambiente, demuestran que unidos en acciones de bien podemos hacer grandes cambios. Son un orgullo pionero y un ejemplo del compromiso solidario que distingue a nuestra comunidad universitaria.



























