La PUCPR lamenta el fallecimiento del Rvdo. P. Edgardo “Gary” López Hernández
Sacerdote, educador y amante de la música cuya vida dejó huella en la comunidad universitaria
El Rvdo. P. Edgardo “Gary” López Hernández fue llamado a la casa del Padre, pero su vida dedicada al servicio pastoral, académico y humano deja su marca permanente dentro de la comunidad universitaria. El P. Edgardo “Gary” López Hernández fue ampliamente apreciado y respetado por estudiantes, docentes y personal administrativo, quienes recuerdan su calidez humana, su escucha atenta y su genuina vocación de acompañamiento.
Dentro de sus roles en la Universidad el padre Gary se desempeñó como profesor a jornada completa en el Departamento de Teología en los recintos de Mayagüez y Ponce, siendo parte integral en la formación de estudiantes. También, fungió como vicepresidente de Asuntos Estudiantiles de la PUCPR, cargo que ocupó desde el año 2004 hasta el 2009. Su gestión se distinguió por un liderazgo cercano, sensible y comprometido con el bienestar estudiantil, siempre guiado por los valores del Evangelio y el espíritu de servicio.
“La PUCPR agradece profundamente su valiosa entrega a la Iglesia y a la comunidad, y se une en oración por el eterno descanso de su alma, así como por el consuelo de sus familiares y seres queridos”, sostuvo el presidente de la PUCPR, el Lcdo. José A. Frontera Agenjo.
“La PUCPR agradece profundamente su valiosa y generosa entrega a la Iglesia y a la comunidad universitaria. Ante su partida, la Universidad se une en oración confiada por el eterno descanso de su alma, dando gracias a Dios por su testimonio de fe, liderazgo y compromiso. Asimismo, elevamos nuestras plegarias por el consuelo, la fortaleza y la paz de sus familiares, amigos y de toda la comunidad universitaria”, sostuvo el presidente de la PUCPR, el Lcdo. José A. Frontera Agenjo.
El velatorio se llevó a cabo el martes 13 de enero, en la Parroquia Santa María Reina. La misa exequial se celebró el 14 de enero en la mencionada parroquia.
¡Que en paz descanse su alma!



