El Teatro Rodante Universitario Luis Torres Nadal aprende de improvisación teatral.

Los estudiantes del Teatro Rodante Universitario Luis Torres Nadal continuamente pulen y nutren sus destrezas con nuevos conocimientos que refuerzan su talento como teatreros.  Recientemente el grupo estudiantil recibió de manos de Anamaris Santiago Santos, profesora del programa de Teatro y Artes Escénicas un taller de improvisación.

“La improvisación es una técnica teatral en la cual se crea una historia de manera espontánea basada en un concepto o una idea.  Esta pieza única, sin un texto predeterminado, es presentada ante un público que participa del proceso de creación pues aporta al improvisador la idea a utilizarse.  Se identifica a la época del Renacimiento, específicamente a través de Commedia dell’arte italiana, como el surgimiento de la improvisación.  No obstante, el ser humano, desde su génesis ha tratado de explicar los eventos “sobrenaturales” que lo rodean mediante diversas formas, entre estas el desarrollo de historias para su narración o representación” explicó  Carlos Javier Santos, profesor de teatro y asistente del Teatro Rodante Universitario Luis Torres Nadal.

Esta técnica de la improvisación le brinda a los estudiantes actores  diversas destrezas que le resultan necesarias para su desarrollo artístico, pero sobretodo personal.  Entre estas  agilizar su mente para el desarrollo de conceptos, desarrollar sus capacidades de atención y de escuchar, promover el trabajo en equipo y la aceptación de propuestas y generar en él mayor confianza lo cual redunda en un mejor desempeño para afrontar los diversos retos que se le puedan presentar. A su vez, durante el proceso de creación el improvisador emplea el rol de dramaturgo y director de sí mismo lo cual le ayuda a desarrollar empatía y disciplina.

“El taller de improvisación fue muy enriquecedor para mí, para mi vida y para mi carrera.  Sus tres simples reglas: siempre decir que sí, añadir y escuchar lograron elevar mi nivel de vida cotidiana aportando optimismo y mayor positivismo.  Conocía la improvisación, pero desde una perspectiva liviana de actriz y bailarina por lo cual no distinguía que se trataba de una disciplina tan profunda.  Desde que tomé el taller más o menos he estado aplicando todas las técnicas aprendidas en mis labores diarias y analizo cómo podría ponerlas en práctica para mi próxima carrera médica.  Jamás en mi vida pensé que un taller como este iba a levantar en mí un deseo tan grande de ser improvisadora lo cual me ha llevado a querer conocer más sobre este maravilloso mundo y practicarlo” sostuvo la estudiante Alondra Cintrón González, participante del Teatro Rodante Universitario.

“Esta actividad forma parte de varios talleres que se estamos organizando para los estudiantes del Teatro Rodante Universitario Luis Torres Nadal.  El propósito de los mismos es brindarle a los estudiantes-actores la oportunidad de aprender otras técnicas y herramientas artísticas que puedan aplicar en su vida profesional, pero a la vez le sirvan de estímulo para poner su talento en pro de la sociedad.  El ver la emoción de estos cada vez que completamos uno de los talleres y el fervor con el que quieren aplicar lo aprendido certifica que estamos haciendo lo correcto sobretodo en un momento tan difícil como ese” concluyó Santos.

 

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