Catedráticos cubanos analizan la situación que vive su país tras las protestas en las calles.

La grave crisis económica, la miseria, el limitado acceso a la comida y el deteriorio en la calidad de vida de los cubanos se han agravado aún más a raíz de la pandemia.  Estos múltiples escenarios han desencadenado en una masiva manifestación contra el gobierno.  Un hecho no visto desde hace casi 30 años.

Aunque con limitadas fuentes de comunicación, se han difundido impactantes vídeos  con una fuerte presencia de autoridades intentando combatir las manifestaciones.

Para el cubano de nacimiento y profesor de Teología de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, Dr. Jorge Macías de Céspedes, se trata de analizar esta realidad desde otra óptica.  “Como cubano de nacimiento, forzado al exilio por una dictadura marxista recién parida, y eternamente agradecido de haber sido acogido y adoptado como hijo de la patria puertorriqueña, quisiera dar un rayo de  esperanza ante el dramático suceso que vive Cuba  y que es el fruto de una cadena de eventos que se viven en la hermana isla por más de 60 años.  Me hago eco de las palabras del papa Francisco: ‘las crisis no se superan con el enfrentamiento sino procurando un entendimiento’. Podemos preguntarnos cuál ha sido el catalítico para que el pueblo salga a la calle en protesta y sin miedo. Me atrevo a decir que cuando, de forma sistemática, se nos roban los derechos fundamentales y se nos oprime de las libertades más básicas, el ser humano es capaz de mucho con tal de reclamarlos. Puerto Rico tuvo su Verano 2019  conun pueblo denunciando la injusticia y reclamando lo suyo; ahora le toca a Cuba tener su Verano 2021’”, sostuvo.

Afirmó que esta realidad en las calles es un rayo de esperanza para un cambio.  “Veo a un pueblo saliendo a las calles en protesta, y a un gobierno dictatorial y totalitario preocupado y tembloroso de perder el poder”.  Macías de Céspedes, quien nació en Cuba en 1959, año en que se suscitó la Revolución Cubana,  sostuvo que los jóvenes cubanos han sido  protagonistas en esta lucha, al igual que en otras manifestaciones de liberación en otros países. “No me sorprende que esta nueva generación de cubanos, nacidos todos bajo la dictadura y el régimen comunista sean los que pasen factura a las acciones del gobierno y su desempeño”, dijo el también director del Instituto de Matrimonio y Familia de la PUCPR.

La profesora de Estudios Hispánicos de la PUCPR y quien también nació en Cuba, Dra. Caridad Álvarez Suárez, por su parte, siente en lo más profundo de su ser la lucha de sus familiares en la más grande de las Antillas.  “Este domingo 11 de julio, inolvidable para mí por varias razones, el pueblo cubano se echó a la calle. Hoy, luego de más de 60 años de dictadura, el grito ahogado se mantiene incólume, pero ahora retumba en la calle. El grito es por la patria, el grito es por la vida, el grito es por la libertad. El grito se escucha al unísono y es: Patria y Vida”.

Añadió “El régimen autocrático cubano que recayó en el discurso bélico indoctrinando al pueblo con consignas como Patria o Muerte se enfrenta hoy al grito de un pueblo que ya no quiere morir por la patria, quiere vivir, por ella y en ella. Ahora la consigna ha nacido del arte, en una canción – Patria o Vida – , compuesta por afamados cantantes cubanos de música urbana para denunciar la situación social, política y económica en Cuba, y que se hiciera viral en las redes sociales cubanas. Un verso dice: ‘Ya ustedes están sobrando ya no le queda, ya se van bajando. El pueblo se cansó de estar aguantando, un nuevo amanecer estamos esperando’. La canción hizo reaccionar al gobierno cubano, que los llamó ‘ratas y mercenarios’ y tuitear tres veces al presidente cubano, Díaz-Canel. Y es que el arte, siempre el arte, tiene la capacidad de retumbar y derrocar. Por eso decía Isabel Allende que “Para las dictaduras es fundamental el control de la opinión pública, y creen lograrlo silenciando o manipulando la información. Pero una virtud extraordinaria del lenguaje es que no se deja utilizar. Tarde o temprano las ideas se rebelan, revientan sus camisas de fuerza y se vuelven contra quienes intentaron burlarse de ellas’.  No sé si este es un nuevo amanecer para Cuba. No quisiera ver una guerra civil fratricida en Cuba, no quisiera ver plasmada en la realidad, nuevamente, como tantas otras, que… o es patria… o es muerte.  Pero también sé que cuando se ha perdido todo, el miedo está incluido.  Hace unos días, un gran amigo de la Universidad que ama al pueblo cubano me compartía imágenes habaneras y música cubana. A mi desconsolado comentario de que se volvería una loca y amargada si se ponía a pensar mucho en lo que le sucedió y le sucede a Cuba, me respondió: ‘el pueblo judío estuvo esclavo en Egipto y fue liberado; Alemania estuvo dividida y el muro cayó… Ánimo’. Hoy ese consuelo que me brindó cobra visos de presagio. Solo espero que así sea”.

 

 

 

 

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