Obsequia generosidad, amor, amistad y bondad

Celimer M. Torres

La Navidad es época que invita a la reflexión y más que recibir regalos, propicia fortalecer la unión familiar y promover valores. La Navidad es una época ideal para potenciar los valores de la bondad, la generosidad, el amor y la amistad. Además estimula a crear conciencia en los niños de la importancia de ser agradable con las personas que los rodean. Los niños viven ilusionados durante estos días y es una etapa realmente mágica para ellos, que amerita acercarlos al verdadero sentido de la Navidad mostrándoles cuáles son los valores que deben prevalecer en esta época. Los padres tienen el trabajo de aprovechar este tiempo para fomentar valores como la unión y atención a sus seres amados.

“Son unos días en los que se fortalecen las demostraciones de cariño y afecto, y se estimula el compartir momentos inolvidables con los seres queridos. La alegría en la Navidad no requiere involucrase en un consumerismo desmedido, que pueda llevar a la saturación mental y al agotamiento físico. Sin embargo, los  momentos tranquilos en unión familiar, vividos con humor y optimismo, facilitan la expansión del espíritu, dan descanso al cuerpo y traen paz al ser humano. Estos momentos no se olvidan y les permiten a los niños demostrar que pueden hacer feliz a alguien, sin necesidad de gastar dinero” explicó la Dra. Ana Plaza, catedrática de la Escuela Graduada de Psicología Clínica.

La experta en salud mental expuso que la publicidad, los medios, y sobre todo la presión social, son factores determinantes que llevan a muchas personas a comprar artículos de moda para esta época. La psicóloga explicó además que, para los niños,  es difícil entender que los regalos no son importantes.   “Por eso, si el niño vive las tradiciones de manera amorosa, bajo el ejemplo de sus padres, podrá transmitirles a sus hijos la importancia de vivir la Navidad en familia. Los padres pueden pasar más tiempo con sus hijos y realizar actividades en unión familiar, como adornar la casa o preparar la cena en familia.   La generosidad es otro valor que se puede fomentar en la Navidad. La generosidad no sólo debe basarse en regalos materiales, sino en la amabilidad, aprender a decir  gracias y te quiero, potenciando las buenas relaciones. Otro valor es la solidaridad, que amerita concienciar a los niños de que muchas familias no tienen los recursos económicos suficientes para tener una cena o comprar regalos” sostuvo Plaza.

En esta línea, Eddie Millán Carrero, estudiante de la Escuela Graduada de Psicología Clínica  enfatizó en la importancia de la unión y el compartir entre padres y niños.  “Otro regalo que sería mágico para un niño sería el compartir con sus padres. Como adultos,  en ocasiones nos encontramos llenos de compromisos laborales y nos esmeramos en cumplirlos todos a cabalidad. Nos esforzamos para mantener la rutina de cumplir con las necesidades físicas de nuestros hijos, no obstante sus necesidades emocionales se  pasan por alto. En Navidad les recordamos  que deben hacer la cartita para sus regalos y que si solo pudieran pedir un regalo, ese podría ser el de compartir. Su regalo lo puedes convertir en realidad con actos sencillos y sin pensar en los costos.  Lleva  a tu hijo al parque, siéntate en el suelo a su lado a jugar, conoce sus amigos, permítele ayudarte cuando así lo desee, abrázalo, dile que lo amas y hazle sentir que es importante en tu vida. Estarás brindando aquello que ningún comercio puede ofrecerle: alegría, tiempo y amor. Este regalo formará un niño seguro, amoroso, con buenos sentimientos y que te admirará. Es un regalo que llevará en su corazón el resto de su vida” manifestó Millán.

La Dra. Plaza recomienda varios puntos como una forma para contrarrestar el consumerismo de la Navidad.  Uno de ellos  es incorporar actividades navideñas que sean expresiones concretas del significado espiritual, cultural y social. “Tómese un momento para comprometer activamente a los niños en dar, no solo en recibir, de esta forma se pueden crear tradiciones que los niños esperen con ansias cada año. Por ejemplo,  hacer un viaje al supermercado para comprar ingredientes para preparar una cena navideña que se entregue a una organización que provea comida a personas de escasos recursos. Otra alternativa es preparar cajas con alimentos no perecederos y entregar a familias necesitadas” recomendó Plaza.

Obsequiar regalos que no sean adquiridos en las tiendas y que demuestren lo importante que son los seres queridos considerando los gustos de cada integrante de la familia, por ejemplo manualidades, libro de fotos con comentarios o una caja de sorpresas en la que se depositen artículos que se puedan utilizar en la vida diaria son otras de las recomendaciones.

“La presencia, autenticidad, aceptación incondicional y empatía siempre derrotan a los regalos, más que cualquier juguete, dispositivo electrónico u obsequio material, el tiempo,  la atención y el disfrutar de la unión familiar  promoviendo las tradiciones y valores permanecen en la memoria de cada persona. Para las parejas, escoja un día entre hoy y el día de Navidad únicamente para observar a su pareja sin intención de juzgarla durante todo el día. Solo esté alerta de cuán única y especial es la persona, al final del día escriba todo lo que a usted le gusta y entregue la lista como regalo de Navidad” sostuvo Plaza

Por su parte Eddie Millán exhortó a no dejar pasar por alto el regalo para uno mismo.  “No podemos dejar pasar tu regalo, porque también mereces consentirte y amarte. Regalarte la sanación emocional de aquello que interrumpe tu desarrollo como persona. Tal vez el mayor de los regalos para ti y para los que te aman sea el perdonarte y dejar atrás lo que en un momento te hirió. Al perdonarte,  te liberas de angustias, ansiedad o depresión que hayan limitado tus capacidades. Tal vez en alguna ocasión has deseado este regalo, es momento de tomarlo y liberar la alegría que emerge de tu ser. Todos los anteriores regalos son hermosos, sin embargo,  tu liberación del dolor permitirá acercarte a tu felicidad. Tu regalo en esta Navidad es ser feliz contigo mismo y tus seres queridos” finalizó el estudiante.

Print Friendly, PDF & Email
Share