Mensaje del presidente para el  inicio del curso 2021-2022

 

El papa Francisco ha publicado un fascinante libro titulado Soñemos… el camino a un futuro mejor que recoge unas conversaciones con el Dr. Austen Ivereigh, biógrafo del santo padre. Al iniciar este nuevo año académico 2021-2022 les propongo que escuchemos al santo padre y “Soñemos que un mundo mejor es posible”. Apostemos con todas nuestras fuerzas por la esperanza de que un mundo mejor es posible porque el bien es posible.

En el prólogo destaca “Estamos viviendo un momento de prueba. La Biblia habla de atravesar el fuego para describir esas pruebas, como el horno prueba la vasija del alfarero (Eclesiástico 27, 5). La vida nos prueba, a todos nos prueba. Es así como crecemos”. Al mirar el pasado reciente y el momento actual sin duda concluiremos que “Estamos viviendo un momento de prueba”.

Señala el papa que, en los momentos de prueba, cuando hay que elegir se descubre quién de verdad somos… cómo somos y dónde está nuestro corazón. Escuchemos “En las pruebas de la vida se revela el propio corazón: su solidez, su misericordia, su grandeza o su pequeñez. Los tiempos normales son como las almidonadas formalidades sociales: uno nunca demuestra lo que uno es. Sonríes, dices lo correcto y sales de la estacada, sin mostrar jamás quién eres en realidad. Pero cuando pasas por una crisis, ocurre todo lo contrario: te pone ante la necesidad de elegir. Y al elegir, se revela tu corazón”. Vivimos momentos de una gran revelación personal… si estamos atentos descubriremos nuestro corazón.

En las pruebas, particularmente en las muy difíciles, también nos encontramos con Dios… Dios… siempre presente. Nos dice el santo padre “También sienten (en las pruebas) la presencia del Señor, que es fiel y responde al clamor de su pueblo. El encuentro que se logra nos plantea la posibilidad de un futuro nuevo”. Porque las pruebas propician el encuentro… y nos damos cuenta de que en Dios hay esperanza… y que el bien es posible.  ¡Cuántos de ustedes hoy pudieran testimoniar cómo han sido sus duras pruebas… cómo tuvieron que elegir… cómo en las pruebas se encontraron con la verdad de su corazón y cómo sintieron la presencia fortalecedora de Dios… que respondió al clamor en momentos de soledad y abandono!… Y allí estaba Dios …

El santo padre nos invita a realizar una revisión de vida. Nos propone que ante las pruebas no nos retraigamos… que nos nos alejemos de la realidad que vivimos… Insiste el papa “En una crisis nuestros funcionalismos se tambalean y tenemos que revisar y modificar nuestros roles y hábitos para poder salir de la crisis como mejores personas. Una crisis siempre exige que todo nuestro ser esté presente; no podemos replegarnos y retraernos a nuestros viejos roles y maneras”.

Querida comunidad universitaria, en nuestra Universidad tenemos un lema “Aquí se forjan los Pioneros”. La invitación del papa es que, como comunidad Pionera, juntos podemos proponer un mejor futuro para nuestra amada patria. Nos dice el santo padre “De esta crisis podemos salir mejor o peor. Podemos retroceder o crear algo nuevo. En este momento, lo que necesitamos es la oportunidad de cambiar, de hacer lugar para que pueda surgir eso nuevo que necesitamos.”

Y nos propone abrazar la cruz desde la fe, la esperanza y la caridad. Insiste “Actuar al estilo del samaritano en una crisis implica dejarme golpear por lo que veo, sabiendo que el sufrimiento me va a cambiar. Los cristianos hablamos de esto como asumir y abrazar la Cruz. Abrazar la Cruz, confiados en que lo que viene es vida nueva, nos da el coraje para dejar de lamentarnos y salir al encuentro para servir a los demás y así suscitar el cambio posible, que solo nacerá de la compasión y el servicio”.

Y la invitación desde la esperanza es desafiante “Este es el momento para soñar en grande, para repensar nuestras prioridades —lo que valoramos, lo que queremos, lo que buscamos— y para comprometernos en lo pequeño y actuar en función de lo que hemos soñado. Lo que oigo en este momento es semejante a lo que Isaías le oyó decir a Dios a través de él: «Ven, hablemos sobre esto. Atrevámonos a soñar». Dios nos pide que nos atrevamos a crear algo nuevo. No podemos volver a la falsa seguridad de las estructuras políticas y económicas que teníamos antes de la crisis. Necesitamos economías que permitan a todos el acceso a los frutos de la creación, a las necesidades básicas de la vida: tierra, techo y trabajo. Necesitamos políticas que puedan integrar y dialogar con los pobres, los excluidos, los vulnerables, y les permitan tener voz en las decisiones que afectan a sus vidas. Hay que bajar la velocidad, tomar conciencia y diseñar maneras mejores para convivir en este mundo.”

Querida comunidad universitaria… Soñemos… un mejor mundo es posible… con la ayuda de Dios. Pongamos nuestra inteligencia y voluntad al servicio de nuestros hermanos…

 

 

Print Friendly, PDF & Email
Share