Analizan las perspectivas, experiencias y proyecciones.

Sobre un millón de puertorriqueños ya han recibido, al menos, una dosis de algunas de las vacunas que se administran contra el COVID-19.  Sin embargo, todavía queda sobre la mesa un abanico de cuestionamientos sobre los procesos de inmunización en la Isla .  Igualmente,  las consecuencias que la pandemia ha provocado en la clase médica.

Ante este escenario, una demógrafa, un odontólogo y un pediatra reafirmaron el llamado de vacunarse como uno de los ejes primordiales entre los puertorriqueños para erradicar la pandemia.  Los expertos analizaron este tema durante el conversatorio A un año y dos meses de la llegada del COVID-19: perspectivas, experiencias y proyecciones, organizado por el proyecto de Responsabilidad Pública, Transparencia e Integridad (ReSTI) de la PUCPR.

En el evento virtual estuvieron la demógrafa y coautora del Informe semanal sobre los datos de COVID-19, profesora Judith Rodríguez; el odontólogo y pasado presidente del Colegio de Cirujanos Dentistas de Puerto Rico,  Dr. Fernando Joglar; y el pediatra y presidente del Colegio de Médicos Cirujanos de Puerto Rico, Dr. Víctor Ramos.

El Dr.Ramos enfatizó “Vacunarse para reactivar nuestra vida normal es la responsabilidad social más importante en estos momentos”.  Igualmente, dijo “Yo creo que vamos muy bien con el proceso de vacunación.  Estamos muy contentos de que se haya abierto el proceso a los grupos más pequeños de 12 y 15 años.  Eventualmente, entre agosto y septiembre, deben ser niños de 5 años y, a partir del año que viene, más de 6 meses, como es la vacuna de influenza.  Ahora tenemos tratamientos efectivos para los que tienen enfermedad severa.  La gente piensa que los bebés no se enferman, pero yo le he dado tratamiento severo hasta bebés de 3 meses, que incluso, su papá había muerto.  Hemos visto casos de jóvenes que han fallecido porque se contagian entre la familia. Esas son las historias que no queremos que les ocurran a los menores”.

En cuanto al impacto a la clase médica afirmó el Dr. Fernando Joglar, “Hemos sufrido un éxodo de dentistas desde el 2016.  Los jóvenes regularmente hacían especialidades en Estados Unidos y se quedaban. Así que nos quedamos con un grupo de dentistas con experiencia. Estamos tratando de retener a los jóvenes, conseguirles prácticas para que se queden aquí y no se nos vayan.  Es penoso que se preparen bien y se nos vayan, pero esa es la realidad en este momento”.

Explicó que “Cuando nos toca la situación de la pandemia, tuvimos que activar unos procedimientos especiales para las limpiezas y restauraciones. Tuvimos que comprar unos equipos especiales muy costosos para capturar aerosoles y minimizar el contagio en la oficina. Recortamos el número de pacientes a la mitad y el costo de atender al paciente aumentó mucho, pero el ingreso no.  El 95% de los pacientes que atendemos es con plan médico que tiene una tarifa fija.  Esto provocó que muchos se vieran obligados a cerrar su oficina, entre ellos, yo”.

Mientras, la demógrafa,  profesora Judith Rodríguez explicó que el período de la pandemia en P.R. puede clasificarse en dos etapas a saber:  período antes de la vacuna y el período de la esperanza de una nueva normalidad postpandemia con la llegada de la vacuna.  “La primera etapa incluye el período inicial que se distinguió por órdenes ejecutivas, el desconocimiento de la historia natural de la enfermedad como medios de contagio, síntomas y signos de la enfermedad, tratamientos médicos y hospitalarios así como las medidas preventivas más adecuadas. Al presente nos encontramos en la segunda etapa que se inicia con la llegada al país de las vacunas. Esta etapa es la única esperanza hasta ahora conocida, que nos puede conducir a ir reduciendo y minimizando paulatinamente los contagios de este virus que nos ha acechado por cerca de 14 meses. A través de la vacunación de un sector considerable de la población en un tiempo relativamente corto podremos alcanzar la inmunidad de grupo conocida como de rebaño”.

Igualmente enfatizó en seguir el modelo usado por Israel que, en período de solo tres meses, logró aumentar el porciento de personas vacunadas de un 27% a 60% con unos resultados extraordinarios que le han permitido relajar muchas de las actividades cotidianas.  “En Puerto Rico es factible lograr esa inmunidad colectiva pues, a diferencia de la mayoría de los países del mundo, contamos con el arma mas importante: las vacunas” señaló Rodríguez.  La profesora Rodriguez mencionó también la necesidad de dar incentivos y trajo como ejemplo usar a todos los empleados del gobierno como buscadores de personas sin vacunar (al menos dos) y llevarlos a vacunar al centro más cercano, tanto durante la primera y la segunda dosis, además de ofrecer ambos días libres en sus trabajos .  Las cifras hasta ahora publicadas de personas vacunadas y aquellos con una primera dosis nos ponen en una situación fácil de alcanzar la meta de al menos un 60% y superarlo. De acuerdo con los datos de población del último censo 2020, la población de 12 años y más en PR es de cerca de 2.9 millones de personas (88.5%) de la población total (3.3 millones)”, informó.

“Existe un modelo matemático que explica cómo, de un crecimiento exponencial caracterizado por un alza y duplicación en días de los casos nuevos positivos al Covid 19, mediante la vacunación masiva se ha podido revertir ese proceso a uno de decaimiento exponencial.  Así mismo entendemos que este proceso (inmunidad colectiva mediante la vacunación masiva) es plausible y nos puede conducir a una nueva normalidad que puede revertir el daño físico , mental y emocional  hasta ahora acumulado en todos los que aquí vivimos”, finalizó.

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