Jul 292013
 

Francia, Holanda, Alemania, Italia y España fueron algunos de sus destinos.

Por:  Jalibeth Rodríguez Rivera


“Al fin cumplí mi sueño.  Llegar a París y palpar por mí misma el valor de su cultura, su historia y sus monumentos de ensueño.  Esto fue lo que siempre deseé y ya lo logré.  Subí a lo más alto de la Torre Eiffel y vi el Arco del Triunfo, fue impresionante”, fascinada por la realidad de pisar suelo francés, Carmen Suheil  Montalvo Ruiz, estudiante de francés, fue una de los 23 jóvenes Pioneros que  se lanzaron a la aventura europea.  Fue Francia, precisamente, el inicio de una inolvidable travesía que continuó por Bélgica, Holanda, Alemania, Austria, República Checa, Italia y, finalmente, España.  Luego de un extenso recorrido de cerca de 20 días por el Continente Europeo, el grupo regresó a Puerto Rico el pasado miércoles, 19 de junio de 2013.

El grupo de participantes frente al monumento simbólico de París, la Torre Effeil.

El grupo de participantes frente al monumento simbólico de París, la Torre Effeil.

Además de la Torres Eiffel y el Arco del Triunfo en Francia visitaron el Palacio de Versalles, la Plaza de la Concordia, los Campos Elíseos, la Catedral de Notre Dame, el Museo del Louvre,   este último es el museo de arte más visitado del mundo, famoso por la obra maestra de La Monalisa de Leonardo da Vinci, entre otros lugares de gran interés.  En Bélgica, visitaron la hermosa ciudad de Brujas, conocida como la Dama de Flandes.  Con un estilo romántico y de encanto medieval, Brujas exhibe puentes, estructuras históricas, palacios y paisajes de ensueño.  De allí, continuaron su rumbo hacia Holanda.  Conocieron la ciudad de Amsterdam, reconocida por sus bicicletas como el  principal medio de transportación.  Allí también visitaron la fábrica de quesos, lugar típico de esa ciudad.  El clima frío en esta área norte sorprendió a muchos.  Posteriormente, llegaron a Alemania.  Hicieron una parada en la Catedral de Colonia, donde están los restos de los Santos Reyes Magos; en la ciudad comercial del euro, Frankfurt y en la fascinante ciudad de Rotemburgo, lugar donde es navidad todo el año.

Posteriormente, los estudiantes atravesaron los países de Centroeuropa en dirección a la capital de la República Checa, Praga, rica en arquitectura de diversos estilos.  Austria fue el próximo destino.  Apreciaron las blancas montañas alpinas en Innsbruck.  Prosiguieron hacia  los países del mediterráneo.  Visitaron Verona, la romántica Venecia y Florencia, cuna del arte y de la arquitectura  en Italia.  Además, conocieron las bellezas costeras de Nápoles, la isla de Capri, las ruinas de Pompeya y la Torre inclinada de Pisa.  Luego, llegaron hasta Roma y a la Ciudad del  Vaticano y finalizaron en España.  Allí disfrutaron de Barcelona, Zaragoza, Toledo y Madrid.

Los estudiantes reaccionaron asombrados tras conocer las culturas de los diversos países que visitaron.

Los estudiantes reaccionaron asombrados tras conocer las culturas de los diversos países que visitaron.

Para  el estudiante de Biotecnología, Ernesto Báez Sáez,  este viaje le cambió su forma de pensar.  “Definitivamente este viaje cambió mi visión.  Me amplió la perspectiva.  El choque cultural es marcado y tuve la oportunidad de abrir la mente para entender otras culturas y formas de vida.  En un mundo globalizado como el actual, esta oportunidad ha sido enriquecedora. Todos los países que visitamos tienen un enfoque distinto que los caracteriza.  En fin, Europa me fascina.  Es un continente rico en historia y cultura”, insistió el joven,  quien también cursa una concentración menor en francés.  Precisamente, al igual que Ernesto, otros dos estudiantes se desenvolvieron excelentemente en Francia por sus cursos de ese idioma en la PUCPR.

Como parte de este viaje a Europa, la gran mayoría de los estudiantes convalidaron créditos de Historia del curso Sociedad y Cultura de Europa Contemporánea.   Se trató de un viaje a través del tiempo que conformó una idea general de la forma de vida de esos países con características diferentes y culturas diversas.   Son países muy cercanos geográficamente, pero cada uno encierra aspectos completamente distintos.  Historia, geografía, política social, clima, gastronomía e idiomas fueron solo algunos de los aspectos que conocieron los chicos en esta travesía por el continente europeo.

Desde la visión académica, representó un gran aliciente para sus estudios universitarios.  Para el estudiante de arquitectura Omar Eugenio Aponte Rodríguez, esta experiencia enriqueció su perspectiva personal y profesional.  “Fue interesante ver cómo las culturas cambian de país en país, la moneda, la gastronomía, los idiomas, la gente…realmente, ha sido un reto, todo esto en un mismo continente.  Estudio arquitectura y lo que vi aquí es impresionante.  Incluso la arquitectura moderna es mucho más experimental.  He aprendido mucho y me ha impactado”.   Añadió que “al principio del recorrido disfruté de los estilos góticos, medievales, barrocos, renacentistas, cuando llegué a Roma admiré lo clásico y antiguo de esa ciudad.  Para mí Roma me encantó por su historia y sus ruinas.  Ya en España aprecié edificios antiguos y  modernos impresionantes”, manifestó el joven.

Muchos se sumergieron en la fascinante historia de Francia al conocer el Palacio de Versalles en París.

Muchos se sumergieron en la fascinante historia de Francia al conocer el Palacio de Versalles en París.

Mientras,  el estudiante de Inglés y Lenguas Extranjeras, Jeff Wilson expresó  “Al conocer a las personas de estos países y sus estilos de vida, ampliamos más nuestros conocimientos porque así entendemos la razón de ser de estas culturas.  Sus costumbres y tradiciones son diferentes.  Es un descubrimiento continuo.  El explorar y entrar en cada una de estas culturas  ha impactado mi forma de pensar y, sin duda, esto refuerza mis conocimientos profesionales”.

La diversidad de culturas en cada país fue el eslabón perfecto.  A Harold John Pagán, estudiante de ciencias, le impactó  Francia.  “Ver monumentos históricos de gran importancia para el mundo como la Torre Eiffel  en París es impactante.  Nunca me imaginé que podía estar en cada monumento importante.  Los pude tocar y sentir su historia.  Praga, capital de la República Checa, también fue sorprendente porque allí pude admirar la belleza de patrimonios de la humanidad con diversos estilos arquitectónicos”.   También, Alejandra María Giraud Olivero coincidió con esa observación.   “Llevo dentro de mí una parte de Europa porque he aprendido mucho de su cultura.  Ellos son muy orgullosos de lo suyo. La preservación de sus monumentos es increíble”.

“Estoy seguro de que después de este viaje habrá un antes y un después para mí.  He vivido muchas experiencias gratificantes.  Esto me va a hacer cambiar.  El aprender y sumergirme en las diferentes culturas y conocer un estilo de vida diferente me ha impactado”, aseveró el joven participante, José Omar Ocasio Rodríguez.

La gastronomía fue otro de los aspectos de gran interés.  Desde el pan, los gyros y las papas fritas de los países del norte, las pastas y pizzas de Italia, hasta las paellas y el vino de España, los jóvenes  conocieron la diversidad en los platos de cada país.

El viaje también estuvo lleno de experiencias espirituales.  El grupo tuvo la oportunidad de entrar a la Ciudad del  Vaticano y sentir una paz interior inigualable.  Visitaron el Museo del Vaticano, la imponente Capilla Sixtina y la Basílica de San Pedro.  Además, de una manera especial, vieron y escucharon el mensaje del Santo Papa Francisco en su Audiencia General.  Otros lugares de gran impacto religioso que se destacaron fueron la famosa Catedral de Notre Dame en París, la Catedral de Colonia en Alemania, la Basílica de San Francisco de Asís en Italia y la Catedral de Nuestra Señora del Pilar en Zaragoza,  un importante templo barroco en España.

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