Aug 202011
 

Mensaje del Presidente
Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico
Misa de Inicio del año académico 2011-2012

15 de agosto de 2011

SER Mons. Felix Lázaro, Gran Canciller, SER Ulises Casiano Vargas, Presidente de la Junta de Síndicos, miembros de la Junta de Síndicos,estudiantes, facultad, personal administrativo amigas y amigos. Iniciamos hoyun nuevo año académico y al igual que cuando iniciamos cada año natural lo hacemos con ilusión y con esperanza.

Nos hemos reunido alrededor del altar para agradecer a Dios la oportunidad que nos brinda de colaborar en la formación de la juventud que recibimos en la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico. También reiteramos nuestra una estrecha vinculación con el Papa Benedicto XVI sucesor de los apóstoles. Les propongo que al iniciar este nuevo curso académico escuchemos que nos dice la Iglesia a través del sucesor apostólico de San Pedro en cuatro ejes que pueden servirnos de norte para nuestra vida universitaria en el año académico 2011-2012:
1. La urgencia de hablar sobre la verdad
2. La necesidad de contar con formadores preparados en el campo de latecnología
3. Las lectura de las Sagradas Escrituras y la oración
4. La promoción de la unidad del saber
5. La urgencia de hablar sobre la verdad

El lunes 7 de Febrero de 2011 el Papa Benedicto XVI se dirigió a los participantes de la Asamblea Plenaria de la Congregación para la Educación Católica. En su mensaje destacó la urgencia que tiene nuestro mundo de hablar sobre la verdad. Puntualizó el Santo Padre: “Las temáticas que afrontan en estos días tienen como denominador común la educación y la formación,que constituyen hoy uno de los desafíos más urgentes que la Iglesia y sus instituciones están llamadas a afrontar. La obra educativa parece haberse vuelto cada vez más ardua porque, en una cultura que demasiado a menudo hace del relativismo su propio credo, falta la luz de la verdad, al contrario, se considera peligroso hablar de verdad, infiltrando así la duda sobre los valores básicos de la existencia personal y comunitaria. Por esto es importante el servicio que llevan a cabo en el mundo las numerosas instituciones formativas que se inspiran en la visión cristiana del hombre y de la realidad: educar es un acto de amor, ejercicio de la “caridad intelectual”, que requiere responsabilidad, dedicación, coherencia de vida.”

La necesidad de contar con formadores preparados en el campo de la tecnología

Cada vez más vemos cómo la tecnología impacta nuestra vida universitaria, presentando retos y oportunidades. Las impresionantes fuerzas del mercado de la tecnología de las comunicaciones nos llevan con fuerza avasalladora por caminos desconocidos. Escuchemos al Papa Benedicto XVI.

“La Internet, por su capacidad de superar las distancias y de poner en contacto recíproco a las personas, presenta grandes posibilidades también para la Iglesia y su misión. Con el necesario discernimiento para un uso inteligente y prudente de éste, es un instrumento que puede servir no sólo para los estudios, sino también para la acción pastoral de los futuros presbíteros en los 3 distintos campos eclesiales, como la evangelización, la acción misionera, la catequesis, los proyectos educativos, la gestión de las instituciones. También en este campo es de extrema importancia poder contar con formadores
adecuadamente preparados para que sean guías fieles y siempre al día”.

La lectura de las Sagradas Escrituras y la oración El Papa dirigió una parte de su mensaje a la los estudios de filosofía y de teología. Insiste en el estudio de las Sagradas Escrituras “de forma que esta sea realmente su alma y su corazón”, la oración personal y comunitaria… “especialmente litúrgica” “que nutre la fe”. Destaca que “en la unión con Dios, el misterio es, de alguna forma, saboreado, se hace cercano, y esta proximidad es luz para la inteligencia.”

Promoción de la unidad del saber El Papa destacó un cuarto eje: la promoción de la unidad del saber. Escuchemos al Santo Padre: “El beato John Henry Newman hablaba de “círculo del saber”, circle of knowledge, para indicar que existe una interdependencia entre las diversas ramas del saber; pero Dios y sólo Él tiene relación con la totalidad de lo real; en consecuencia, eliminar a Dios significa romper el círculo del saber. En esta perspectiva las Universidades católicas,
con su identidad bien precisa y su apertura a la “totalidad” del ser humano, pueden llevar a cabo una obra preciosa para promover la unidad del saber, orientando a estudiantes y profesores a la Luz del mundo, la “luz verdadera que ilumina a todo hombre” (Jn 1,9).” “Es necesario ante todo la valentía de anunciar el valor “amplio” de la educación, para formar personas sólidas, capaces de colaborar con los demás y de dar sentido a la propia vida. Hoy se habla de educación intercultural”.

Finalmente el Santo Padre nos presenta un reto al proyecto de Pastoral Universitaria en nuestra Universidad. Insiste el Papa “se requiere una fidelidad valiente e innovadora, que sepa conjugar la conciencia clara de la propia identidad con la apertura a la alteridad, por las exigencias del vivir juntos en las sociedades multiculturales. También con este fin, se pone de relieve el papel educativo de la enseñanza de la Religión católica como asignatura…en diálogo interdisciplinar con las demás. De hecho, esta contribuye ampliamente no sólo al desarrollo integral del estudiante, sino también al conocimiento del otro, a la comprensión y al respeto recíproco. Para alcanzar estos objetivos deberá prestarse particular cuidado a la formación de los dirigentes y de los formadores, no sólo desde un punto de vista profesional, sino también religioso y espiritual, para que, con la coherencia de la propia vida y con la implicación personal, la presencia del educador cristiano se convierta en expresión de amor y testimonio de la verdad.

Al iniciar esta nueva jornada les propongo este año de una manera especial reflexionemos y actuemos sobre cómo la PUCPR responde al llamado del Papa:

1. La urgencia de hablar sobre la verdad
2. La necesidad de contar con formadores preparados en el campo de la tecnología
3. Las lectura de las Sagradas Escrituras y la oración
4. La promoción de la unidad del saber

Nuestra Eucaristía hoy tiene también un significado muy especial. Nos hemos reunido para celebrar y agradecer a Dios la vida generosa y fecunda de nuestro Presidente de la Junta de Síndicos Mons. Ulises Casiano Vargas quien cumpliendo con los estatutos de la Iglesia presentó su renuncia como Obispo de la Diócesis de Mayagüez hace cerca de tres años. El 12 de septiembre Mons. Alvaro Corrada del Rio asumirá sus funciones como Padre y Pastor de la Diócesis de Mayagüez.

El Dr. Roberto Fernández Valledor prepara una reseña biográfica de nuestro querido Mons. Casiano. Permítanme citar lo que destaca Fernández Valledor de Mons. Casiano como educador “Como educador que es y cumpliendo su misión
de maestro de la fe, Monseñor Casiano está consciente de la importancia de la cultura al momento de presentar el mensaje evangélico y, en particular, la importancia de la Iglesia en la forja de la cultura puertorriqueña no exenta de luces y sombras: “la Iglesia Católica ha estado presente en el alumbramiento y desarrollo de la cultura puertorriqueña. Esta presencia no ha estado libre de ambigüedades y fallas. Lo reconozco con humildad.” Por esa razón insiste en que: “Toda evangelización auténtica es evangelización de la cultura y a partir de la cultura. Sólo asumiendo los valores positivos, el lenguaje y los símbolos de un pueblo puede la evangelización llegar a lo más profundo del alma.”  Ofrece, entonces, una metodología a los agentes de pastoral y les recalca la importancia que tiene el conocer la cultura y sus valores para manifestar el mensaje de salvación: “La evangelización debe asumir los valores propios de nuestro pueblo que son de auténtico cuño evangélico. Algunos de estos valores son: la hospitalidad, la generosidad, la fraternidad, los vínculos de familia y amistad, etc. Sólo partiendo de los valores del pueblo se puede edificar la comunidad cristiana y contribuir a una sociedad más humana.”

Mons. Casiano dedica una parte importante de sus mensajes a los sacerdotes. Este es un mensaje que también parecería estar dirigido a los educadores. Escuchemos a Fernández Valledor “El 29 de noviembre de 1982 indicaba: “Recuerda que nuestra existencia sacerdotal no tiene sentido sin una completa fidelidad al Evangelio. Lo cual implica silencio y soledad,
anonadamiento y cruz, servicio y donación, Implica el heroísmo de inmolar cotidianamente la vida. Es quizás más fácil inmolarla en un solo momento solemne de nuestra existencia, que irla consumiendo, poco a poco en los sencillo, en lo oculto, en la monotonía del diario vivir.” Y ante la realidad de una sociedad que mira con indiferencia al sacerdote y a la tentación de “falsificar la Palabra de Dios (2 Corintios 4,1)”, aconseja: “Por lo tanto, en el ejercicio de tu ministerio pastoral, da testimonio de Dios con tu propia vida. De palabra y con ejemplo, enseña a los hombres cómo es aún posible la alegría y
la esperanza, la fidelidad a la palabra empeñada, la inmolación diaria a la voluntad del Padre y la donación generosa a los hermanos. Es decir, muéstrales cómo para ganar la vida hay que perderla (Mateo 16, 25), cómo para comprar el Reino hay que venderlo todo (Mateo 13, 44-46), cómo para ser fecundo hay que enterrarse (Juan 12, 24), cómo para entrar en la gloria hay que saborear la cruz (Lucas 24, 26), y cómo para amar de veras hay que aprender a dar la vida por los amigos (Juan 15, 13).”

Que agenda inspiradora nos propone también a nosotros en la PUCPR… dar testimonio de Dios con nuestra propia vida, de palabra y con ejemplo; enseñar a los hermanos cómo es aún posible la alegría y la esperanza; ser fieles a la palabra empeñada; inmolarnos diariamente a la voluntad del Padre y darnos generosamente a los hermanos.

Muy querido Mons. Casiano… en nombre de nuestra comunidad universitaria… muchas gracias.

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