La PUCPR despide al Dr. Miguel A. Rubero Reyes: una vida dedicada a la educación y la fe

El catedrático del Recinto de Mayagüez dedicó más de cuatro décadas al servicio universitario

 

La Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico expresa su profundo pesar por el fallecimiento del Dr. Miguel A. Rubero Reyes, distinguido catedrático del recinto de Mayagüez, cuya vida estuvo marcada por su entrega a la educación, a la Iglesia y al servicio de Puerto Rico. El Dr. Rubero fue descrito como un educador de vocación y un hombre de profunda fe que se dedicó a la formación de estudiantes, convencido de que la educación debía trascender el conocimiento y contribuir al crecimiento humano, ético y espiritual de cada persona.

Su trayectoria en la PUCPR se extendió por 42 años de servicio ininterrumpido.  Inició labores como profesor a tiempo parcial en el recinto de Mayagüez y, en enero de 1984, asumió una carga académica completa que dio paso a una carrera caracterizada por el compromiso, la excelencia y la dedicación a sus estudiantes. Además, se desempeñó como Oficial de Admisiones, donde realizó una labor sobresaliente en los procesos de matrícula, retención estudiantil y consejería académica. Asimismo, fungió como Coordinador de las Secciones Nocturnas y Sabatinas del recinto.

“La partida del Dr. Miguel Rubero Reyes representa una gran pérdida para nuestra comunidad universitaria. Durante más de cuatro décadas, vivió su vocación docente con una entrega admirable, formando profesionales y ciudadanos desde el conocimiento, el pensamiento crítico y los valores que distinguen a nuestra institución. Quienes tuvimos el privilegio de conocerlo recordaremos su profundo compromiso con la búsqueda de la verdad, su testimonio de fe y la calidad humana con la que sirvió a nuestros estudiantes y colegas. Su legado permanecerá vivo en las vidas que transformó a través de la educación y en el ejemplo de integridad, servicio y amor a la familia que nos deja. En nombre del Recinto de Mayagüez de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico, expreso nuestras más sinceras condolencias a su esposa, hijos, familiares y seres queridos. Elevamos nuestras oraciones para que el Señor lo reciba en su Reino y conceda fortaleza y consuelo a todos los que hoy lloran su partida” sostuvo la Dra. Yaira Ortiz, rectora del recinto de Mayagüez.

Por su parte, el Lcdo. José A. Frontera, presidente de la PUCPR expresó que “Tuve la oportunidad de conocer al doctor Rubero mucho antes de que coincidiéramos en nuestra labores en La Católica. Una de sus hijas fue mi compañera de escuela superior, además de que siempre fue una persona muy destacada en los movimientos de la parroquia y en la diócesis de Mayagüez. En este ámbito participó de encuentros regionales e internacionales, incluso en Roma, dando testimonio de su fe y de su servicio a la Iglesia y a los demás. Fue un profesor y discípulo-misionero incansable, un esposo, padre y abuelo ejemplar, pero, sobre todo, una gran persona. Su partida nos duele, pero sabemos que ahora disfruta de ese Reino por el que tanto se esforzó en la gloria de la resurrección que Jesucristo nos ha prometido. A su familia, nuestro abrazo y nuestras oraciones”.

Con su partida, la PUCPR pierde a un educador ejemplar y a un miembro valioso de su comunidad universitaria pero su legado permanece vivo en los estudiantes que formó con dedicación y en el testimonio de una vida acorde  con los principios cristianos en los que creyó.

La comunidad universitaria se une en oración por el eterno descanso del Dr. Miguel A. Rubero Reyes y extiende sus condolencias a sus familiares, amistades, colegas y antiguos estudiantes, agradecida por la huella imborrable que dejó en la historia del Recinto de Mayagüez y de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico.

 

 

Share