Analistas políticos reflexionan sobre la gestión pública y el compromiso ciudadano.
El conversatorio “¿Qué es hacer política (bien)?” contó con la participación de Carlos Dalmau y Leo Aldridge.
El tercer encuentro del ciclo de conferencias titulado “¿Qué es hacer política (bien)? tuvo como ponentes a los licenciados Carlos Dalmau y Leo Aldridge, abogados y analistas políticos. Esta serie de eventos, impulsados desde una perspectiva filosófica e interdisciplinaria, busca recuperar la curiosidad por preguntas que, según el politólogo y profesor de la PUCPR, Jesús Vélez, han acompañado la reflexión política desde la antigüedad: cuál es el propósito de la política, qué responsabilidades corresponden a quien ejerce el poder y qué virtudes hacen posible una gestión justa, prudente y eficaz.
“La conversación parte de la pregunta: ¿qué significa hacer política bien? A partir de sus respectivas trayectorias en el ámbito jurídico y público, los invitados reflexionaron sobre qué entendemos por política, cuál debe ser su finalidad y qué distingue a un buen político. También se consideró cómo se traducen los principios en decisiones concretas, especialmente en contextos marcados por presiones, intereses y limitaciones institucionales” explicó Vélez.
Sobre este encuentro, el Lcdo. Leo Aldrigde sostuvo que “en este foro la pregunta fundamental era cómo se hace política y cómo se hace política bien. En nuestro contexto actual, en Puerto Rico, hay diversidad de opiniones, pero la esencia es que hay que tener carácter bien establecido, tener ética, saber lo que está bien, saber lo que está mal y que uno se permita conducir por ese carácter, no por presiones externas, no por la necesidad del momento. Es fácil decirlo, pero no es fácil ejecutarlo, así es que lo primordial para que un hombre o una mujer pueda ser de provecho y hacer buena política es tener el carácter bien definido, guiado por la ética”.
De otra parte, el Lcdo. Carlos Dalmau indicó que “Quizás lo más que vi entre el grupo de estudiantes que participó en el foro es la frustración ante políticos que no asumen responsabilidad, que tienen puestos, que les gusta el poder, pero no la responsabilidad. Y creo que ahí hay una gran carencia y la importancia de que haya líderes que asuman responsabilidad por sus actos y las consecuencias de los mismos. Lo más importante es el ciudadano. Si el ciudadano es exigente, si el ciudadano tiene unos valores, una ética que puede exigirle a los políticos, los políticos se van a saber ajustar. No se puede pedir que el político modifique al ciudadano, tiene que ser a la inversa, que sea el ciudadano el que pida, exija y se involucre en la actividad política de su país y del mundo entero”.
“¿Qué es hacer política (bien)?” tuvo lugar el 15 de octubre de 2026.