Feb 272018
 

Jóvenes de Fiesta XII educan sobre los daños del acohol.

La mezcla del guía y el alcohol es el binomio que causa el mayor número de accidentes en las carreteras.  Motivados por esa información, siete Pioneros participantes del programa Facilitadores Instructores en Seguridad, Tránsito y Alcohol, conocido como FIESTA XII de la PUCPR, llevan, continuamente, un mensaje de prevención de accidentes en las carreteras provocados por el alcohol.

Los Pioneros presentaron el taller en la Escuela Bethsaida Velázquez de Ponce.

Recientemente, el grupo ofreció una charla a 78 estudiantes de grados 11 y 12 de la Academia Cristo Rey en Ponce.  Durante la visita educaron sobre las consecuencias de conducir bajo los efectos de bebidas embriagantes.  Para ello presentaron datos científicos y discutieron aspectos legales.

“Son los mismos estudiantes de FIESTA XII  quienes realizan esta presentación. Son ellos quienes interactúan directamente con el público para así educar acerca de por qué conducir un vehículo de motor luego de consumir alcohol es una decisión negativa y mortal. También entran en juego aspectos sociales, para así desacreditar esta decisión como un asunto cultural. Se educa acerca de alternativas sabias, saludables y seguras para prevenir guiar luego de beber alcohol. Se exhorta a la adopción de estas alternativas con un énfasis particular en la selección previa y uso posterior de un conductor designado” explicó el coordinador del proyecto Fiesta XII de la PUCPR, Ángel Albino Robles.

La presentación educativa está a cargo de estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico. Jóvenes de las áreas de Psicología, Trabajo Social, Educación y Ciencias tienen en sus manos crear conciencia del daño del alcohol y sus efectos al conducir en las carreteras.

La presentación educativa está a cargo de estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico

“Les presentamos dinámicas para que sean parte de la experiencia y entiendan realmente la situación.  Por ejemplo, compartimos con ellos las gafas fatal vision, que crea el efecto de visión con un 0.25% de alcohol en la sangre.  La idea es que con las gafas caminen entre conos.  Con estas gafas también les damos el control remoto de un carro juguete y tienen que conducir el carrito a través de obstáculos”, explicó  Flor Delis Cortés, estudiante de la PUCPR.

Según Flor Delis, en cada charla también se les explica a los jóvenes cómo afectan las bebidas embriagantes al cuerpo.  “Les explicamos  la ruta metabólica y cómo afecta el alcohol en el cerebro.  Llevamos órganos de juguete y les informamos que al ingerir alcohol,   se afecta al hígado, pasa por la corriente sanguínea  y termina creando daños en el cerebro”.

Los Pioneros explican datos científicos sobre cómo el acohol afecta al cerebro.

Para la estudiante de biomédica, educar en estos temas es una gran responsabilidad para salvar vidas.  “Para mí es bien importante, porque siempre tenemos que estar educados. Somos jóvenes universitarios y estos temas siempre están presentes en nuestras actividades sociales.  Es una realidad y es vital educar y que ellos transmitan este mensaje a otros. El punto es preservar vidas” dijo la joven de 21 años.

También, han visitado la Escuela Bethsaida Velázquez y la Thomas Armstrong de Ponce.

El Proyecto FIESTA XII es una propuesta federal de la National Highway Traffic Safety Administration. Los fondos estatales son regulados por la Comisión para la Seguridad en el Tránsito.  Desde 2011 el proyecto trabaja desde la PUCPR con el fin de educar a jóvenes y prevenir choques causados por alcohol.

Datos que debes saber:

Importante: la edad legal para consumir alcohol en Puerto Rico es a partir de los 18 años. Sin embargo: el límite legal de alcohol en la sangre al que puede llegar un conductor de entre 18 – 21 años es 0.02%. Desde los 21 años, dicho límite aumenta, pero solo hasta 0.08%.

Del 2014 al 2016, se perdieron 66 vidas jóvenes (personas entre 15 – 24 años) en choques donde estuvo involucrado el alcohol. El año pico fue  2015, con 25 personas. En el 2016 ocurrieron 19 fatalidades debido a esta conducta.

La noche (6:00 pm – 6:00 am) continúa siendo el momento de mayor riesgo, con un 89% de las fatalidades. El domingo es el día de mayor cantidad: 29%.

El 86% de estas fatalidades fue debido a un nivel de alcohol en la sangre mayor a 0.08%.

En el 65% de los casos también se vio involucrado un factor de velocidad.

Estudiantes de la Academia Cristo Rey participan del taller.

Conoce qué hacer en estos casos

  1. Escoger un conductor designado: esta selección debe darse antes de realizar el consumo. Esto debe ser así pues la primera sección del cerebro que afecta el alcohol es la corteza cerebral. Ahí es donde se concentra nuestra toma de decisiones conscientes. Por ende, luego de comenzar el consumo, disminuyen las probabilidades de responsablemente escoger un conductor designado. A este conductor lo debemos tratar muy bien (por ejemplo, pagarle la comida, agua, gasolina, etc.) pues estará cuidando de nuestras vidas y las del prójimo durante la salida.
  2. Consumo previo de alimentos grasos y altos en proteínas: se exhorta a consumir alimentos antes de consumir alcohol. Sin embargo, se trata de alimentos altos en grasa y proteínas. Estos crean una capa aceitosa en el estómago, que hará que los efectos del alcohol se distribuyan a través del tiempo. Esto no significa que la persona no se embriagará en un punto posterior; más bien es para prevenir una potencial intoxicación.
  3. Consumo constante de agua: uno de los efectos químicos del alcohol es la deshidratación. Su ingesta afecta la secreción corporal de la hormona antidiurética en el cuerpo humano. Esta hormona se encarga de preservar agua en el organismo, específicamente en los riñones. Por eso es que cuando las personas deciden consumir alcohol, van mucho al baño. Contrario a la percepción común, lo que está siendo eliminado no es el alcohol: es agua limpia que nuestro cuerpo necesita. Si esto continúa a través de un período de horas, podemos deshidratarnos y eventualmente necesitarán ser atendidos en un hospital.
  4. Uso del teléfono: se exhorta a mantenerse en comunicación en todo momento. Esto por cualquier emergencia que pueda surgir o como recurso para evitar guiar luego de beber alcohol, si se reconoce a tiempo que se ha realizado un consumo indebido y potencialmente peligroso.
  5. Dejar pasar el tiempo: esto es lo único que eliminará los efectos del alcohol en el cuerpo. Si se  consume, se debe esperar un tiempo razonable (usualmente un par de horas) antes de conducir un vehículo de motor.
  • Mitos para eliminar una “borrachera”:
  1. Las duchas de agua fría: debido a que el alcohol químicamente afecta la capacidad del organismo para controlar nuestra temperatura, una ducha de agua fría a una persona embriagada puede causarle hipotermia.
  2. La ingesta de café: la cafeína es un químico estimulante. El alcohol actúa como depresor. La mezcla de ambos solamente afectará aún más los procesos cerebrales. Incluso, hará más difícil que una persona se percate de que está perdiendo control de sus sentidos. Las personas alrededor suyo lo notarán, pero el individuo no.
  3. La “resistencia”: esto no existe. Aunque el alcohol puede ser ingerido en mayor o menor cantidad según distintos factores (el peso corporal siendo el más importante) esto no significa que una persona no va a sentir los efectos del químico. Si no se toman las debidas medidas preventivas, los efectos se sentirán siempre y eventualmente.

 

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