Jul 032017
 

A través de su proyecto de alcance comunitario, la Dra. Maricelly Santiago Ortiz  impacta a pacientes de cáncer de seno del área sur.

Jalibeth Rodríguez Rivera

Actualmente en Puerto Rico se han registrado 74,612 nuevos casos y 26,222 muertes asociadas con el cáncer.  De hecho, el cáncer de seno representa un 29.7% de todos los tipos de cáncer diagnosticados y es la primera causa de muerte, según el Registro Central de Cáncer de Puerto Rico (2006-2010).  Más que eso, según expertos, las estadísticas indican que hay una alarmante incidencia en los casos de cáncer de seno en el área sur de Puerto Rico.

“Estos datos reflejan que existe una gran necesidad.  Como científica, observas estas estadísticas y te percatas de que se necesitan todas las herramientas de conocimientos  posibles ante un diagnóstico de cáncer de seno en la zona sur”, resaltó la profesora de Biología de la PUCPR e investigadora académica, Dra. Maricelly Santiago Ortiz.

El grupo participa de interesantes talleres.

Motivada por este escenario, la Dra. Santiago fundó Jornada de Bienestar y Calidad de Vida, una iniciativa financiada por la organización Susan G. Komen para apoyar pacientes de cáncer de seno, sobrevivientes y cuidadores en el área sur de Puerto Rico.

María del Carmen Pacheco Nazario es sobreviviente de cáncer de mama.  Tiene 63 años, es de Yauco, y por 26 años se enfrentó a esta dura realidad.  “Conocí a la doctora cuando ella estudiaba su grado doctoral y le comenté de inmediato que hacían falta personas como ella que hablaran en blanco y negro temas científicos.  Le decía que ella era científica, y que necesitábamos especialistas que nos entendieran, que nos explicaran estos conceptos con términos sencillos.  Así que ella entró  al grupo Pasión y Lucha, Inc. una organización sin fines de lucro que tiene como objetivo ayudar a los pacientes de cáncer en el área sur. La Dra. Santiago se convirtió en nuestra colaboradora, desarrollando esta propuesta”, apuntó.

La doctora resaltó que este fue otro motor de lucha por los pacientes de cáncer.  “Fue una inspiración para mí la historia de María del Carmen.  Es sobreviviente de cáncer y me comunicó su sentir.  Me dijo: ‘Cuando te prepares y termines tu carrera en Ciencias Biomédicas, acuérdate que las pacientes necesitan saber qué está pasando en su vida de manera simple’.  Eso caló en mi vida, por lo que para mí es una responsabilidad ayudar al mayor número posible de personas”.

El proyecto de alcance comunitario se enfoca en dos vertientes, apoyo físico, social y emocional y el económico.

El proyecto de alcance comunitario se enfoca en dos vertientes: apoyo físico, social y emocional; y el económico.

Jornada de Bienestar y Calidad de Vida, dice la académica, ha sido un éxito.  Inició en agosto de 2016 y ya ha sobrepasado las expectativas. “Teníamos en mente impactar a 150 pacientes en un año, pero hemos visto el alcance y ahora hemos llegado a más de 350 participantes”, dijo.

El proyecto de alcance comunitario se enfoca en dos vertientes: apoyo físico, social y emocional;  y el económico.  De acuerdo con la Dra. Santiago,  se ofrecen talleres educativos a esta población dirigidos a diversos temas como motivación, autoestima, empoderamiento, nutrición y ejercicios, y meditación.  “Queremos que el paciente, cuando vaya a los talleres, reconozca que existe un grupo de apoyo para ellos.  Que se sienta empoderado, educado y formado para mejorar su calidad de vida.”, explicó.

De hecho, como profesora del Departamento de Biología de la PUCPR, también ha motivado a los estudiantes a que formen parte del proyecto.   “Les hablé del proyecto a los estudiantes y se acercaron para convertirse en voluntarios. Les ha gustado mucho y ya más de 20 estudiantes de Biología, Enfermería, Ciencias Biomédicas, Tecnología Cardiovascular, y Química se han enamorado de esta iniciativa y apoyan en los talleres.   Yo me siento bien satisfecha porque siento que sembré una semilla. Han tenido una gran experiencia”.

Como profesora del Departamento de Biología de la PUCPR, también ha motivado a los estudiantes a que formen parte del proyecto.

Mientras, desde el enfoque económico, el proyecto ayuda a sufragar gastos para el manejo de efectos secundarios de los pacientes.  Dijo: “Ayudamos a las pacientes de seno en términos económicos. Tenemos partidas para ayudarlas a sufragar gastos en cuanto al manejo de efectos secundarios, pagar una prótesis, brasieres, una peluca o un tratamiento para linfedema.  Costeamos esto  para que ellas se sientan mejor”.

María del Carmen es una de las pacientes que, como parte de los efectos secundarios, se benefició de la ayuda económica.  “Recibí apoyo desde ese enfoque en vendajes y mangas de linfedemas.  Si yo pagara esto, saldría  sobre $200 dólares.   En un momento, cuando la situación de salud en el país es preocupante,  esto representa un alivio”, enfatizó.

Añadió que “La Jornada de Bienestar y Calidad de Vida es sumamente motivadora porque ofrece herramientas a los pacientes para empoderarse de su diagnóstico.  Ella identifica recursos que nos permiten conocer nuestras fortalezas y sacar, de la experiencia, algo positivo.  Los talleres que se coordinan  nos ayudan a entender que el proceso de la enfermedad puede ser una ganancia”, dijo la mujer retirada quien  una vez al año se tiene que someter a un tratamiento de linfedema para mantener en control su condición.

Mientras, para Carlos Ramírez Barlas, paciente de cáncer de mama, la Jornada de Bienestar y Calidad de Vida es un apoyo ante su diagnóstico.  “Hace un año me diagnosticaron cáncer y  comencé a participar de varios talleres.  Los recursos son buenísimos y lo interesante es que compartimos nuestras experiencias.  Creamos grupos de apoyo para ayudarnos, la dinámica es muy buena porque muchas personas no saben dónde acudir ante tal diagnóstico”, dijo el sangermeño de 59 años.

Lucila Figueroa Rivera también aplaudió esta gesta.  Ella fue diagnosticada en mayo de 2015 con un síndrome de Payet (ductal calcinoma insitu) en el seno izquierdo y ahora es sobreviviente.  “Ha sido algo espectacular  que ha impactado mucho a las sobrevivientes.    Todos los conferenciantes han presentado temas que nos han levantado y nos han ofrecido la oportunidad de una gran calidad de vida.  Felicito a la Dra. Santiago por este proyecto.  Nos ha servido de mucho apoyo”, dijo la mujer de 50 años y natural de Ponce.

 

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Jul 032017
 

La Pionera Elizabeth Martínez Rodríguez es reconocida por su compromiso con los más necesitados.

Tal vez ha escuchado la labor que realiza la fundación ponceña “Ponte mis Zapatos”.  Desde 2012, Elizabeth Martínez Rodríguez y su hija han gestado diversas iniciativas dirigidas a recoger artículos y ropa para los más necesitados.  “Ponte mis Zapatos” es solo uno de los proyectos de impacto social que ella realiza.

Elizabeth fue reconocida por su compromiso con la gestión comunitaria y por ser testimonio de acción cívica, social y cristiana.

Elizabeth fue reconocida por su compromiso con la gestión comunitaria y por ser testimonio de acción cívica, social y cristiana.

Elizabeth es oficial de promoción y reclutamiento de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico y su compromiso con la comunidad mereció ser reconocida como una de las 17 mujeres de fe y servicio a los más necesitados en Ponce.  El galardón lo otorgó el  Municipio de Ponce, mediante la Oficina Municipal de Iniciativas de Bases de Fe y Alianzas Comunitarias por su servicio en áreas de obra social, servicio al necesitado, liderazgo y por ser un ejemplo de amor y perseverancia.

De igual forma, la Cámara de Representantes de Puerto Rico reconoció a Elizabeth, mediante la moción 1178.   “Resulta necesario reconocer a las mujeres de fe que brindan su servicio al prójimo sin esperar nada a cambio.  Con sus acciones ejemplifican a diario que dar sin recibir y usar el corazón hasta en el más simple detalle de la vida cotidiana es la forma más genuina de vivir”, reza el documento.

“Este reconocimiento representa para mí una grata sorpresa y un gran honor.  Quiero resaltar el apoyo recibido por parte de la comunidad y de la Universidad, que me ha permitido ser enlace entre mucha gente de gran corazón y personas y sectores con diversas áreas de necesidad.”, resaltó a Huellas del Futuro.

Además de destacarse en la Oficina de Promoción y Reclutamiento de la PUCPR desde 2013, Elizabeth es también estudiante doctoral de Consejería Profesional y realizó su internado profesional en la Oficina Municipal de Iniciativas de Base de Fe y Alianzas Comunitarias.  Allí, afirma, entremezcló su dominio como consejera profesional con la labor social.

Fueron diversos los proyectos de impacto social que gestó durante su intervención en la Oficina de Iniciativas de Bases de Fe y Alianzas Comunitarias.

“Para mí es como un sueño porque en parte de la labor identificada por el Municipio de Ponce, como en sus aportaciones a la comunidad, se encuentran las diversas orientaciones y los talleres ofrecidos a jóvenes, entre ellos, los de orientación vocacional ofrecidos en la PUCPR.  Esto es exquisito porque me permite ayudar a nuestros jóvenes a empoderarse y motivarse para perseguir sus sueños”.  Añadió “Mi proceso de preparación académica a nivel doctoral ha creado los espacios para que mi gestión ciudadana y mis competencias profesionales aporten a nuestra sociedad, tal como es la Visión de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico”, expresó contenta.

Según relata, fueron diversos los proyectos de impacto social que gestó durante su intervención en la Oficina Municipal.  “Me involucré en muchas iniciativas como fue Regalo de Amor, un proyecto de la Oficina, en la que trabajaron estudiantes doctorales.  Recogimos juguetes para dárselos a los padres de los niños que no tenían recursos.  Empoderamos a los padres para que regalaran un detalle a sus niños en Navidad.  Esto es realmente hermoso”, exclamó la madre de una hija de 22 años, quien también estudia en la PUCPR.  Asimismo, mediante su fundación “Ponte mis Zapatos”, coordinó en conjunto con la Oficina de Iniciativas de Bases de Fe y Alianzas Comunitarias, “Sueño de Quinceañera”.  “Este proyecto es hermoso.  Celebramos una fiesta de quinceañero a quince jovencitas de residenciales públicos en el Castillo Serrallés.  La comunidad está ávida de ayudar y eso nos llena de satisfacción”.

La actividad de reconocimiento se celebró el 30 de junio de 2017 en la Cancha Acústica de Ponce.  También se celebró el concierto “Historias de Mujer”.

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